No quiero libros escritos por IA, quiero libros escritos por novelistas rusos alcoholicos al borde de un colapso mental por la depresión, así lo quiso Dios.
Cuando me preguntan qué es el amor, recuerdo todas las veces que me quedé. Insistí, me enteré, supe cosas, esperé… y aun así, me volví a quedar. Porque cuando amaba, no sabía hacerlo a medias.