"Cuando el gobernante se declara dueño de la verdad y no admite debate alguno, convoca a los senadores no para escuchar opiniones sino para imponer la suya. Y así, la grandeza natural del Senado degenera en espectáculo de servidumbre".
(Juvenal. Sátiras)
La oleada de demagogia es peor que la de calor.
Aldama ha seguido una estrategia idéntica a la del colaborador del caso Púnica, David Marjaliza.O los dos bien o los dos mal.
Y no se ha quedado con ningún botín: nos guste o no, la adjudicación de mascarillas a Aldama fue legal.
Son regalos que toman sus propias decisiones. Como el anillo único. Se mete en tu dedo y te domina. Va solo a la caja fuerte y se encierra ahí, sin decirte la clave. Existe para destruirte.
El juez Calama a Zp: "Yo no soy muy de conferencias pero cuando voy a una normalmente sé lo que voy a cobrar. Es algo muy modesto, 150 ó 200 euros y, desgraciadamente, pasa por el tamiz de Hacienda y no compensa".
El mundo real frente al de los contratos verbales a precio de oro
Primera regla: no se juzgan intervenciones policiales por un video editado. Todos somos villanos en una historia mal contada.
Segunda regla: las órdenes policiales se cumplen. Si te dicen no bajes de la calzada y no cortes el tráfico, te quedas en la calzada.
Tercera regla: cumples las dos anteriores. Y si no las cumples, luego no llores. Porque si tropiezas y caes al suelo, no es por culpa de la Policía.
Todo mi apoyo a la #UIP de Valencia. Y mi reconocimiento a vuestra inmensa paciencia. Gracias por mantener la línea frente a quienes pretenden situarse por encima de la Ley y el Orden.
¿Es el problema de la corrupción en España solo de reglas o de nuestros políticos? No. Tenemos reglas horrorosas, sí, y una selección de élites pésimas, pero cualquiera que pasee por una calle de una ciudad española comprobará cómo muchos españoles (españoles de España, para que no haya duda) se saltan constantemente las reglas, aparcando donde les da la gana, tirando basura donde no corresponde o llevando al perro sin cadena en sitios donde no se puede (ejemplos que vi en solo dos días de noviembre, la última vez que fui a Madrid).
Ya sé lo que me van a decir: estas son anécdotas, no es evidencia seria. Pero resulta que sí tenemos evidencia seria.
Hasta 2002, los diplomáticos de las Naciones Unidas tenían inmunidad diplomática respecto de las multas de aparcamiento en Manhattan, por lo que podían aparcar donde quisieran, sin más límite que las normas culturales de sus países (o las reglas internas de las embajadas).
A dos economistas, Raymond Fisman y Edward Miguel, se les ocurrió considerar las multas de aparcamiento impagas de los diplomáticos de cada país como una medida de la corrupción en ese país. Si los diplomáticos “pasaban” de las reglas de aparcamiento porque no había consecuencias, era una medida de lo corrupto de ese país (o al menos de un grupo de élite, que son sus diplomáticos).
El resultado es un artículo muy famoso, “Corruption, Norms, and Legal Enforcement: Evidence from Diplomatic Parking Tickets”, publicado en una de las mejores revistas de economía del mundo.
¿Cómo salen los diplomáticos españoles? Mal. El diplomático español medio acumuló 12,9 multas sin pagar por año en cada uno de los cinco años del estudio, es decir, algo más de una multa al mes (como referencia, en 1998 había 15 diplomáticos españoles acreditados en las Naciones Unidas en Manhattan). Como se ve en la tabla, España está al nivel de Ruanda o Ghana.
En comparación, los diplomáticos de Noruega o Suecia no acumularon ninguna multa impaga. Como me contó uno de los autores del trabajo: cuando un diplomático sueco vio el estudio, le respondió que una multa de tráfico no pagada hubiera sido un escándalo tan grande en Suecia que el ministerio de asuntos exteriores entero tendría que haber dimitido.
Para contrastar, una vez un alto funcionario español, trabajando en Estados Unidos (no político, funcionario de los de oposición rimbombante), me explicó, ante mi sorpresa: ¡Estar en las Naciones Unidas es fantástico (bueno, empleó otra palabra más fea), puedes aparcar donde te salga de las narices!
Pero lo interesante es que cuando las reglas cambiaron en 2002 y los diplomáticos perdieron su inmunidad, las multas de tráfico de los diplomáticos españoles cayeron a 0,5 de media al año.
¿Cuáles son las conclusiones que saco de este artículo?
Primero, España es un país con una cultura de normas pobre. Un grupo de élite, los diplomáticos en las Naciones Unidas, abusaba, en promedio, de manera descarada del sistema (me imagino que habría mucha heterogeneidad, con algunos diplomáticos con pocas multas y otros con centenares). Y encima presumían de ello.
Segundo, los cambios en las reglas funcionan: las multas cayeron de 12,9 a 0,5.
Tercero, a largo plazo probablemente el cambio de reglas llevaría a que cambiara la cultura.
El editorial principal del NYT sobre la vivienda confirma con datos el principio económico más básico: donde se construye, los precios bajan; donde no, suben.
Dos ejemplos de los datos: San Francisco: solo 22 viviendas nuevas por cada 1.000 hogares en la última década, precio mediano 12 veces la renta mediana. Austin, que sí construyó (140 viviendas por 1.000 hogares): el precio mediano es 4,6 veces los ingresos.
El editorial señala que las zonas costeras caras, votantes demócratas y autodenominadas progresistas, han usado la normativa urbanística para maximizar el precio de la vivienda a costa de todos los demás. Muchos en Madrid (¡las cocheras de Atocha!) o en Pozuelo, o Barcelona deberían leerlo dos veces.
El NYT recomienda reducir las barreras burocráticas donde construir es legal pero imposible en la práctica.
Que en España todavía se discuta algo tan elemental dice más de nuestro debate público que de la economía de la vivienda. Sin construir más, no resolveremos el problema.
https://t.co/36PbNuYq25
Smartphones are not the explanation for the recent decline in fertility. Instead, they are an accelerator of deeper forces already at work.
Let’s start with the facts. Fertility is falling almost everywhere: in rich, middle-income, and poor countries; in secular and religious countries; and in countries with high and low levels of gender equality.
The decline accelerated around 2014. So, no country-specific explanation will work unless you are willing to believe that 200 distinct country-specific explanations arrived at roughly the same time.
Smartphones look like the obvious candidate: the first iPhone was released in 2007, and global adoption has been astonishingly fast.
Economists understand the first major decline in fertility in advanced economies, from 6 or 7 children per woman throughout most of human history to about 1.8, that occurred between the early 1800s and roughly 1970, well before smartphones. The main drivers were a sharp fall in child mortality (effective fertility was rarely above 3 and often close to 2) and the shift from a low-skill, rural agrarian economy to a high-skill, urban industrial one. We have quantitative models that fit these facts well.
Country-specific factors mattered too, of course. Proximity to low-fertility neighbors accelerated Hungary’s decline, while fragmented landowning structures accelerated France’s. But these were second-order mechanisms.
This is also why most economists long considered Paul Ehrlich’s doom scenarios implausible. We forecast that fertility in middle- and low-income economies would follow the same path as in the rich, probably faster, because reductions in child mortality reached India or Africa at lower income levels (medical technology is nearly universal, and most gains come from handwashing and cheap antibiotics, not Mayo Clinic-level care). Much of what we see in Africa or parts of Latin America today is still that old story.
But in the 1980s, a new pattern appeared. Japan and Italy fell below 1.8, the level we had thought was the new floor. By 1990, Japan was at 1.54 and Italy at 1.36.
This second fertility decline began in Japan and Italy earlier than elsewhere, driven by country-specific factors, but the underlying dynamics were widespread: secularization, an education arms race, expensive housing, the dissolution of old social networks, and the shift to a service economy in which women’s bargaining power within the household is higher. The U.S. lagged because secularization came later, suburban housing remained relatively cheap, and African American fertility was still high. U.S. demographic patterns are exceptional and skew how academics (most of whom are in the U.S.) and the New York Times see the world.
My best guess is that, without smartphones, Italy’s 2025 fertility rate would be about 1.24 rather than 1.14. I doubt anyone will document an effect larger than 0.1-0.2. Italy was at 1.19 in 1995, not far from today’s 1.14. The TFR is cyclical due to tempo effects, so I do not read too much into the rise between 1995 and 2007 or the decline from 1.27 in 2019 to 1.14 today. The direct effect of smartphones is not zero, but it is not, by itself, that large.
Where social media, in general, and smartphones, in particular, matter is in the diffusion of social norms. What would have taken 25 years now happens in 10. Social media are not the cause of fertility decline; modernity is. But they are a very fast accelerator.
That is why social media are a major part of the story behind Guatemala (yes, Guatemala) going from 3.8 children per woman in 2005 to 1.9 in 2025. Without them, Guatemala would also have reached 1.9, just 20 years later.
Modernity, in its current form, is incompatible with replacement-level fertility. By modernity, I do not mean capitalism: fertility fell earlier and faster in socialist economies than in market economies. Socialist Hungary fell below replacement in 1960, and socialist Czechoslovakia in 1966 (both experienced small, short-lived baby booms in the mid-1970s). By modernity, I mean a society organized around rational, large-scale systems and formalized knowledge.
Countries will not converge to the same fertility rate. East Asia is likely stuck near 1, possibly below, given its unbalanced gender norms and toxic education systems. Latin America faces the same gender problem plus weak growth prospects, so I expect something around 1.2. Northern Europe has more egalitarian family structures and might hold near 1.5. The very religious societies are probably the only ones that will sustain 1.8.
All of this could change with AI or changes in population composition. We will see. But on the current evidence, deep sub-replacement fertility is the “new new normal.” Unless we reorganize our societies, better learn to handle it as best we can.
La denominada "gripe española" la trajeron los soldados norteamericanos que vinieron a Europa a luchar en la I Guerra Mundial. Causó, probablemente, más muertos que la propia guerra...
La democracia tiene poco que ver con sentimientos y mucho que ver con la separación de poderes y el respeto de los cheks and balance que controlan al gobernante. Respeto del Estado de Derecho y de la legitimidad del adversario. La presidenta de México ha laminado el Poder Judicial…por amor,supongo.
@EnriqueSantiago Cuéntaselo a los padres del pequeño Alex. El niño de 10 años al que este monstruo asesinó en la noche de Halloween en La Rioja. Después de violarle. SOIS ENEMIGOS DEL PUEBLO.
La situación es idéntica al que cobra una nómina. Si le cobrarán a él los 532€ estaría furioso. Simplemente lo tienen engañado con el truco de "tranqui que lo paga tu empleador. " Pero al final. Lo único que le importa a tu empleador es el coste total. Al empleado, el neto. El resto es humo.