Estamos cansados de editar, filtrar y autocorregirnos. Dame tu verdad cruda, el primer borrador escrito en la oscuridad. Desnuda tu alma, abre tu corazón y sangra en las páginas sin disculparte por que haya salido desordenado. La autenticidad es magnetismo.
@MilChavez@Marieescalante Entiendo que la argumentación sumada a la (muy) exagerada gesticulación provoca eso. No obstante, los jueces de sentencia no acostumbran a pasmar por escrito lo que dicen cuando son causas mediáticas. "Cambiar" los argumentos igual no está permitido.
No tengo pruebas pero tampoco dudas de que si alguien es mala persona en el ambiente laboral, no hay manera de que sea buena persona en algún otro ambiente.
@aleperaltamerlo La ley es malisima, por que no se penso con criterio juridico, solo se aplico la ideologia de genero, y ahora se ven las consecuencias.
@aleperaltamerlo En un país tan corrupto como el nuestro, la ley se ha convertido en un arma de doble filo. A los que hoy dicen 'a mí no me afecta la corrupción', me gustaría verlos cuando esta podredumbre ya no dé más de sí y termine explotando en la cara de todos.
@aleperaltamerlo Si es un problema de diseño de la ley, al consagrar inaudita parte la aplicacion de la medida cautelar violentando el derecho a la defensa, bajo el argumento del peligro violentamos garantias constitucionales basicas que deben ser respetadas
Una pareja se divorcia. Él sale con su sueldo, su horario, su carrera intacta y la posibilidad de seguir creciendo. Ella sale con la mochila invisible: juntas escolares, fiebre de madrugada, uniformes, tareas, comidas, traslados, citas médicas y una vida laboral partida en pedazos. El expediente dice “pensión compensatoria”; la realidad dice: ¿quién pagó el costo de cuidar?
La tesis publicada en días pasados, es brutal porque obliga al juez a mirar lo que casi nunca se ve: no sólo quién cuidó durante el matrimonio, sino quién seguirá cuidando después del divorcio. No basta preguntar cuánto gana cada quien. Hay que preguntar quién puede trabajar sin interrupciones, quién tiene red familiar, quién carga con la niña cuando se enferma, quién falta al empleo, quién rechazó oportunidades y quién puede reconstruir su vida sin tener que pedir permiso al caos doméstico.
Esta tesis pone el dedo en una herida histórica del derecho familiar mexicano: el amor no se factura, pero el sacrificio sí empobrece. Si los tribunales siguen tratando el cuidado como “ayuda”, “instinto” u “obligación natural”, seguirán premiando a quien pudo desarrollarse porque alguien más sostuvo la casa. La justicia empieza cuando el juez entiende que cuidar también cuesta vida.
Aquí puedes consultar la tesis que generó este caso: https://t.co/2NePztWBe2