Mi gobierno termina el 6 de agosto a las doce de la noche
Cuando recibí el gobierno de Duque, José Manuel Restrepo era su ministro de Hacienda.
Más o menos es como si les devolviera el gobierno, dirán, ahí les dejamos gobernar un poquito.
Les devuelvo la casa, pero no está simplemente pintada, el 6 de agosto esa casa tendrá 5 millones menos de pobres y dos millones menos de pobres extremos. Tendrá los mayores niveles de ocupación del siglo y con el mayor número de empresas privadas de la historia, hemos realizado una buena reforma agraria y disminuido el número de hectáreas de hoja de Coca, en la última medición mensual crecemos económicamente a 3,4%, elevamos la cobertura de educación superior en toda la juventud al 60%, y desplomamos el hambre y tenemos la cuarta parte de la mortalidad infantil por desnutrición de la que recibimos, bajamos las tasas de mortalidad infantil a un dígito,y también la materna y la perinatal.
Les devolvemos una casa con más vida que como la recibimos.
Creo que los colombianos viven hoy mejor que como estaban cuando recibimos el gobierno.
José Manuel Restrepo, no lo dirá, verá como lo que recibe es mejor que lo que dejó.
Ahora vuelve a gobernar, espero que la Colombia que entreguen tenga más vida y bienestar que la que yo entrego.
Ahí tienen su casa.
SOBRE EL LIDERAZGO DE LA OPOSICIÓN
Como era de esperarse, debido al gran resultado electoral, en los últimos días se han desatado múltiples campañas en mi contra y en contra de mis colaboradoras y colaboradores.
Vamos a dejar en claro los hechos que determinan hoy mi posición:
1.- El pasado 21 de junio, como candidato del Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, obtuve en las urnas más de 12’700.000 votos. Esa es la expresión ciudadana de apoyo a nuestro proyecto político, a la gestión del presidente Petro y a nuestro programa. Y también son millones de votos depositados por mí, y por mi fórmula vicepresidencial Aida Quilcué. Agradezco al pueblo colombiano.
2.- Se trata de la votación más numerosa que haya obtenido el progresismo en toda su historia en Colombia.
3.- Decidí ser candidato a la Presidencia de la República, por el mandato que recibí de de las organizaciones de víctimas: de las madres de muchachos asesinados como efecto de ‘falsos positivos’ y de desaparición forzada en La Escombrera, Medellín.
4.- Mi campaña se hizo rompiendo con todos los esquemas de la política tradicional, la política espectáculo, y la política de la corrupción.
5.- Realicé una campaña, austera, honesta, respetuosa, y, sobre todo, dedicada a confiar en la fuerza, la imaginación y la dignidad de nuestro pueblo.
6.- Tengo una vida consagrada a la construcción del proyecto de la izquierda y del progresismo. También a la lucha por los derechos humanos, la paz, la verdad, la justicia, la equidad social y la democracia. Es una trayectoria con logros probados.
7.- De esa vida política hace parte mi acompañamiento permanente a los movimientos sociales y populares, así como a las comunidades más necesitadas del país.
8.- De esa vida pública también hace parte una consecuente lucha contra todas las expresiones de la extrema derecha, la parapolítica, el paramilitarismo, las mafias, la criminalidad estatal. También mi confrontación con toda forma de violencia, incluida la de las guerrillas. En distintas etapas de mi vida he sufrido múltiples formas de persecución y soy sobreviviente de genocidio. He derrotado a reconocidas figuras de la extrema derecha colombiana.
9.- Como lo dije ayer, en el encuentro sostenido en el Palacio de Nariño, el presidente Gustavo Petro es nuestro máximo líder y el artífice del primer gobierno progresista. Junto a él, yo ejerzo el liderazgo de la oposición. Esa condición emana de la votación que he obtenido, del mandato del cual soy depositario, de mi historia consagrada a las luchas del pueblo colombiano, de la legitimidad que me confiere la pulcritud de mi vida pública, mi sólida formación intelectual y convicciones políticas.
10. Durante los años que vienen, defenderé el legado del progresismo, y las reformas sociales. Consagraré mi vida a consolidar el Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, a recorrer los territorios y acompañar permanentemente al pueblo colombiano. Haré una oposición férrea a la extrema derecha y a cualquier intento, por acabar con las reformas sociales que hemos construido.
En el mismo país donde un partido político fue exterminado, un concejal @AndresGuryRod incita a la violencia (bombardeo) por orientación política.
La UP fue exterminada en un genocidio, movido por la ESTIGMATIZACIÓN.
El del bate tiene luz verde para todo @PGN_COL? @FiscaliaCol?
EL SÁBADO EN QUIBDÓ COMIENZA MI NUEVO RECORRIDO POR EL PAÍS
Voy a recorrer los territorios para agradecer a las comunidades y a la juventud los más de 12’700.000 votos que obtuvimos:
Este energúmeno es un fascista.
Los elementos más descompuestos de la coalición que comandará el ejecutivo después del 7 de agosto se sienten autorizados para emitir estas barbaridades en público e incluso a pasar a la violencia política gracias al extremismo de De la Espriella.
Es preciso toda la solidaridad popular y la organización política para enfrentar esta amenaza a los derechos y libertades del pueblo colombiano.
Y también mucho diálogo con el resto del espectro político para que comprendan que el neofascismo no solo amenaza a la izquierda y a los movimientos sociales sino las garantías constitucionales de todas y de todos, piensen lo que piensen y voten lo que voten.
Hay que tener cuidado con el regreso de discursos que creíamos superados.
Durante décadas, en Colombia se utilizó una estrategia muy efectiva y muy peligrosa: a quienes pensaban distinto, defendían cambios sociales o representaban proyectos políticos alternativos, se les señalaba como guerrilleros. Primero venía la estigmatización. Después la exclusión. Y demasiadas veces, la violencia.
Por eso preocupa escuchar nuevamente expresiones como "voto fusil". No son palabras inocentes. Buscan deslegitimar a millones de colombianos reduciendo sus convicciones políticas a una supuesta imposición armada. Buscan desconocer que existen ciudadanos que, de manera libre y democrática, respaldan ideas de izquierda, progresistas o alternativas.
La historia de Colombia demuestra que la estigmatización política no es un asunto menor. Este país acumula más de diez millones de víctimas del conflicto armado y de la violencia política. Muchas de ellas fueron perseguidas precisamente porque alguien decidió que pensar diferente era motivo suficiente para convertirlas en enemigas.
Las democracias se fortalecen cuando se reconocen las diferencias, no cuando se les criminaliza. Cuando se debate con argumentos, no cuando se intenta deshumanizar al contradictor.
No aceptemos que vuelva la idea de que quien vota distinto merece ser señalado. Colombia ya pagó un precio demasiado alto por esa forma de hacer política.
Técnicamente aún es posible salir del agujero, pero en gobiernos iliberales o llamados libertarios como el que tendremos, la desregulación total y la doctrina del shock, hará que se retrase el escape. https://t.co/LN7c51QMZ7
Este país lo primero que tiene que recuperar es la vergüenza. Muchas de las cosas que están pasando no serían posibles si en nosotros habitara un mínimo de pudor.
Una camioneta blanca de estacas, con un cubículo de vidrios blindados. Adentro, un par de ineptos rodeados de escoltas, policías, gente rica alcanzados en 2 cuotas del “Cheviplan” y mototaxistas que gritaban: “¡Firmes por la patria!”.
Ni Pablo Escobar tuvo tan mal gusto.
En Colombia ya se señalaron a miles de personas de guerrilleros sin ningún tipo de prueba, proceso o dictamen judicial. Fue en el marco de una política de aniquilación que instalaba un enemigo interno que podía y debía ser exterminado por el bien común. Lo que se viene preparando con la perversidad del tal «voto fusil» es un arrasamiento de las comunidades que no votaron por la ultraderecha colombiana. Ya ayer en concejal Hernández pedía bombardeos indiscriminados en los territorios. Es un sistema que han utilizado siempre: unos señalan, instalan la mentira, crean la necesidad del exterminio y otros ejecutan la orden. Las organizaciones de defensa de DDHH nacionales e internacionales deben prepararse para lo que viene.
Frente al presidente electo @ABDELAESPRIELLA están representantes de todas las altas cortes (excepción de la @JEP_Colombia, la que el mandatario quiere acabar), toda la rama judicial debe rodear a la @JEP_Colombia y velar por el cumplimiento de la Constitución: firmeza por la paz
SOMOS UN SOLO PROYECTO POLÍTICO
Hoy las fuerzas progresistas y democráticas representamos a medio país contado en las urnas.
Somos un proyecto que lejos de haber sido derrotado, se muestra como una fuerza social indiscutible que tiene profundas raíces en el pueblo colombiano.
Tenemos un programa sólido, y contamos con muchos liderazgos destacados en el país.
Desde sectores de la extrema derecha se ha buscado promover nuestra división.
Que no se equivoquen: nuestra unidad y articulación son sólidas.
Con el presidente Gustavo Petro me une una larga historia de amistad personal y de construcción del proyecto político. Nos unen identidades y una historia de luchas compartidas. Nada ni nadie podrá fisurar nuestra relación, y nuestro trabajo conjunto por hacer que avance la transformación social y democrática de Colombia.
Aquí pensando después de todo en lo que me parece más importante de lo que pasó: hubo elecciones, votaron más ciudadanos que nunca, se contaron los votos, habrá transición democrática de gobierno y lo máximo: las fuerzas progresistas tienen por fin un líder sólido @IvanCepedaCast