Este cierre de gobierno en la Casa de Nariño del presidente Petro, deja a House of Cards cómo un relato sobre un convento de hermanitas de la caridad.
La cantidad de señalamientos cruzados de corrupción (algunos de los cuales suenan como estrategia para ocultar delitos propios), la sensación de saqueo de final de temporada, el festival de puñaladas por la espalda a diestra y siniestra, la larga lista de “bendecidas” y “bendecidos” a los que la fortuna se les multiplicó en estos cuatro años. Y lo peor es que falta mucho por conocerse.
La corrupción no es cosa nueva en los gobiernos colombianos, la lista de las personas y familias que se enriquecieron gracias a su paso por el poder es larga.
Pero precisamente por eso a este gobierno se lo eligió: para que fuera el CAMBIO, y de manera triste y escandalosa en el tema de la corrupción no fue así.
"Nunca hice un debate sin pruebas", dijo @petrogustavo en el Congreso al referirse a su demanda sobre supuesto fraude electoral y las "pruebas" que publicó en una web.
El #DetectorDeMentiras🔎 las revisó y encontró que no demuestran fraude contra Cepeda.
https://t.co/rhxdImtR46
Que yo sepa, Iván Cepeda nunca se indignó por los más de 50 mil asesinatos que sucedieron en este gobierno de la Paz Total, o por los audios de Benedetti, o por los desmanes de Laura Sarabia, o por los escándalos de Nicolas Petro -o los de Verónica Alcocer-, o por los abusos en los nombramientos en el servicio exterior, entre muchos escándalos.
Se indignó por la doble nacionalidad de Abelardo (y no por la de Petro, que tomó posesión con nacionalidad italiana) y amenaza ahora con desconocer el gobierno de quien le ganó en franca lid: ¿ese es el ejemplo de demócrata que tocaba valorar por su ponderación y trayectoria?
@Bancolombia tengo un movimiento transaccion débito por 54.898,90 que no he realizado , llame a las líneas de atención y que ellos no saben a dónde va o se fue ese dinero, y en ese caso que se realiza?
EN PLAYA DE #BUENAENTURA FUE HALLADO SIN VIDA y con signos de tortura, Alexander Valencia Hernández, turista y creador de contenido; su hijo Nicolás Valencia Ducuara SIGUE DESAPARECIDO.
Padre e hijo desaparecieron el pasado fin de semana en el sector de La Bocana, zona rural de Buenaventura, Valle, tras un ataque con arma de fuego de bandas delincuenciales.
Los videos del momento en que fueron atacados se han hecho virales
Presidente @petrogustavo, de verdad que Colombia se merece más que esto. Nos merecemos más. Aquí traduzco su mensaje y dejo claras todas las falacias que usted emplea. En últimas, su discurso evita responder lo esencial, evita darle al país las respuestas que merece.
1. Usted recurre al ad hominem encubierto. En vez de aclarar los hechos, convierte cualquier crítica en un ataque personal o en parte de una persecución. Si alguien lo cuestiona, según usted es porque hace parte de un plan oscuro para “purgar” a sus aliados. Victimización en su máximo esplendor y ataque al mensajero.
2. Luego viene la causalidad falsa. Usted asegura que ciertos actores reaccionan porque usted “suspendió negocios” o porque “la CIA busca desprestigiar su gobierno”. Son causas que usted presenta como verdades, pero que no demuestra.
3. También construye una gran falacia conspirativa, donde medios, CIA, narcos y gobiernos extranjeros actúan coordinadamente contra usted. En ese relato todo “encaja” porque está diseñado para que encaje, no porque haya pruebas de coordinación real. No presenta sustento.
4. A eso se suma la generalización apresurada. Habla de entregas “masivas” de permisos, de norteamericanos que “no entienden” el narcotráfico o de bandas enteras dentro del Ejército. Afirmaciones enormes, sin sustento verificable. Generalizaciones burdas.
5. Su discurso está atravesado por la falacia de víctima permanente. Cualquier denuncia es interpretada como represalia por sus supuestas luchas contra la corrupción. En su versión, usted siempre es el blanco de todo.
6. También aparece el hombre de paja. Usted caricaturiza a la CIA y a los periodistas, les atribuye prácticas y motivaciones que nadie ha dicho, y luego ataca esa versión exagerada. Karicaturiza al contrario, lo reduce a nada.
7. Usa la apelación a la ignorancia. Afirma que los informes “son falsos” porque usted investigó y porque una vez la CIA se equivocó. No presenta evidencia; solo su conclusión. Según usted, su palabra basta.
8. Su relato se apoya en la autoridad personal absoluta: “yo investigué”, “yo determiné”, “yo sé que es falso”. No hay contraste independiente ni verificación externa. No hay pruebas.
9. Hay un constante desvío del tema. Le preguntan por los informes y usted termina hablando de Pinochet, Videla, la CIA, helicópteros, narcotráfico global, Cuba, Duque… todo menos el punto específico.
10. También cae en el cherry picking. Escoge los hechos que le sirven y deja por fuera los que no. Un error de la CIA hace años se convierte en prueba de que todo lo actual es falso. Lo mismo con Caracol.
11. Todo esto se mezcla con un falso dilema. O le creen a usted, o están del lado de criminales, traidores, narcos o intereses extranjeros. No existen zonas grises, ni errores institucionales, ni información imperfecta.
12. La sobredramatización histórica completa el cuadro. Trae a cuento dictaduras del Cono Sur y la Guerra Fría como si estuviéramos reviviendo el mismo libreto. Lleva a la fantasía la realidad.
13. Al final, estos son los mensajes que usted deja:
• usted es el héroe que lucha contra mafias internas y externas
• quienes lo cuestionan tienen intereses oscuros
• cualquier denuncia confirma la conspiración
• y toda evidencia en su contra es automáticamente falsa
Presidente, el problema no es el debate político ni la legítima defensa. El problema es normalizar un discurso construido sobre falacias que vuelve imposible la rendición de cuentas. Colombia necesita más evidencia y menos relatos que se sostienen sobre atajos argumentativos. Colombia se merece otra cosa. Este país se merece más.