La persona que no votó igual a ustedes no es su enemiga: esa persona también quería salvar al país con su voto. No pierdan amistades ni se vuelvan ruines por culpa de políticos a los que ni siquiera conocen en persona y que al final, si lo necesitan, se terminarán volteando.
El reciente escándalo en el examen de residencias médicas de la Universidad de Antioquia, con 40 médicos usando gafas inteligentes y auriculares para hacer fraude, exige un repudio absoluto y sanciones ejemplares. Un médico que hace trampa en una prueba académica está a un paso de falsificar una historia clínica o cosas peores. La ética en nuestra profesión (y en todas) es innegociable.
Comprendida esa condena, estamos obligados a realizar la autopsia del sistema que engendra este nivel de desesperación.
El modelo médico industrial global y local ha convertido la medicina en una trituradora de talento. Hemos creado un entorno perverso donde la especialidad médica dejó de ser una vocación académica para convertirse en lo que consideran el único salvavidas financiero y de dignidad profesional. Hoy, un médico general en Colombia enfrenta contratos precarios, salarios indignos y un estatus de inferioridad fabricado por el mismo sector salud, incluyendo a los especialistas.
Cuando el sistema te convence de que no ser especialista es sinónimo de fracaso vital, y te somete a una carrera contra el tiempo donde cada año sin pasar el examen es un paso hacia la miseria laboral, la brújula moral se distorsiona. La presión por la supervivencia económica quiebra la ética.
Castiguemos a los infractores con toda la severidad de la ley, por supuesto. Al mismo tiempo, dejemos de ignorar que hemos construido una maquinaria que incentiva la desesperación y empuja a nuestros médicos al abismo de la indignidad en donde el único fin es llegar a un arquetipo de éxito financiero potencialmente equivocado. Hay tantos perfiles médicos diferentes a la especialidad médico-quirúrgica que son atractivos y se pierden por esta triste realidad.
Hay gente muy mal intencionada. Los problemas familiares se quedan ahí. Si pasan a mayores son los entes gubernamentales los que deben decidir, no Uds.
@natyestefa Amigo Uribe no se robó esa plata. Su familia la ha tenido toda la vida. Puede comprar lo que sea sin tener que robar, sin tener que traficar. La plata que Uribe es del agro trabajado y honrado.
“Los ricos también lloran”
“Los empresarios son esclavistas”
“Las periodistas son muñecas de la mafia”.
“A mí nadie que sea negro me dice….”
Esa política del odio y de lucha de clases es basura, quienes la promueven son unos miserables y hay que derrotarla en las urnas.