🔴 ATENTOS. El director de la UNGRD de Petro fue el que dio la orden de no dejar entrar a los rescatistas extranjeros. Esta es la carta.
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Camarada….¡que lenguaje tan florido! Lástima que ya no tiene espacio la educación de CARREÑO.
A la calle!! A gastar zapatos.
Pues bien. ….
Esperamos que los derechos de otros cientos de miles de ciudadanos no se afecten.
Mi mamá tenía razón
Por: @danysernam
Cuando Gustavo Petro ganó la presidencia, no se imaginan la angustia de mi mamá. Como si hubiera ocurrido una catástrofe nacional. Yo, en cambio, reaccioné con una mezcla de resignación y esperanza. Honestamente pensé: “Bueno, ya está. Ojalá haga lo mejor posible por Colombia y le vaya bien”.
Yo realmente creí que llegaba al poder con un interés sincero por el país y con ganas genuinas de hacer transformaciones positivas. A pesar de las enormes diferencias ideológicas que siempre tuve con él, nunca dudé de sus buenas intenciones.
Siempre he creído que los péndulos ideológicos son naturales en la democracia y que a Colombia le había llegado su turno de probar otro camino.
Hoy me invade una mezcla de angustia, duda y temor genuino por el futuro del país. Porque empiezo a sentir que la ambición de poder, los intereses personales y el costo del silencio están poniendo en riesgo cosas que a Colombia le tomó décadas construir: instituciones sólidas, separación de poderes y una democracia imperfecta, sí, pero capaz de contener el autoritarismo.
Poco a poco nos acostumbramos a escuchar amenazas de constituyente cuando las reformas no avanzaban, a ver decretos y mecanismos excepcionales utilizados para acelerar decisiones, periodistas señalados públicamente, congresistas tratados como enemigos y acusaciones de conspiración o “golpe blando” cada vez que las cortes ponían límites. Y ahí empezó a instalarse una idea profundamente peligrosa: que las instituciones solo son legítimas cuando obedecen al poder.
Y quizá lo más decepcionante es que ya casi no queda rastro de las causas que prometían defender. Los derechos humanos, la paz, el feminismo y la justicia social fueron quedando relegados mientras el Gobierno se concentró cada vez más en proteger a sus alfiles políticos, conservar poder y justificar lo injustificable.
Mientras tanto, el país también se endeuda a una velocidad alarmante. Este gobierno recibió una deuda cercana a los $800 billones y proyecta dejarla por encima de los $1.300 billones al finalizar su mandato, un aumento cercano al 60% que no se refleja en una transformación proporcional del país.
Y finalmente está la llamada “Paz Total”, que prometía reducir la violencia y devolverle tranquilidad al país, pero terminó fortaleciendo a grupos armados que hoy tienen mayor control territorial y capacidad criminal, mientras el Estado pierde autoridad y presencia frente a ellos. Al mismo tiempo, los llamados “gestores de paz” han recibido protagonismo político y beneficios judiciales. En Medellín vimos cabecillas salir de la cárcel de Itagüí para terminar en una tarima pública, tratados casi como referentes sociales y no como criminales. Y hace apenas unos días, el Gobierno solicitó suspender las órdenes de captura contra 29 integrantes del Clan del Golfo, incluyendo a alias “Chiquito Malo”.
Y ahí es donde creo que muchos colombianos sentimos una profunda injusticia: el mérito, el esfuerzo y la legalidad parecen haber perdido valor frente a quienes ejercen violencia. Mientras aumenta la extorsión, regiones enteras viven bajo amenaza y miles de ciudadanos conviven con el miedo, quienes delinquen parecen recibir interlocución política, beneficios y legitimidad pública.
Ahora juntemos todas las piezas: ataques constantes a las instituciones, un poder cada vez más ciego frente a sus propios límites, un endeudamiento desbordado que concentra cada vez más recursos en manos del Gobierno y estructuras armadas fortaleciéndose territorialmente mientras reciben interlocución y beneficios desde el poder. ¿Qué podría salir mal?
No tengo cómo asegurar que exista una estrategia coordinada detrás de todo esto. Pero como ciudadanos sí deberíamos preguntarnos qué tan libre puede ser una elección en un país donde estructuras ilegales acumulan recursos, control territorial y capacidad de intimidación. Más aún cuando el propio presidente ha llegado a insinuar que las elecciones podrían carecer de garantías o ser fraudulentas si los resultados no favorecen a su proyecto político.
Por eso, más allá de ideologías, estas próximas elecciones exigen algo fundamental: mesura, reflexión y responsabilidad. Colombia necesita votar pensando menos en la rabia, el fanatismo o la revancha política, y más en la defensa de las instituciones, la libertad y la democracia misma. Porque al final, los gobiernos pasan. Pero cuando una democracia se debilita, recuperarla puede tomar generaciones.
Esta semana quedó al descubierto que una organización criminal está enquistada en las más altas esferas Estado. Un plan meticuloso y estratégico, pensado y repensado por años para desmontar el andamiaje de seguridad del Estado y reemplazarlo por un modelo en función de su proyecto político.
Columna completa 👇 https://t.co/4076ICmGDF
A por todo
La constituyente anunciada por el señor Gustavo Petro a final de año y ahora promovida por el candidato Iván Cepeda y por otros sectores que históricamente han detestado la Constitución de 1991, como el Eln y las Farc, es la réplica del modelo que impuso el régimen chavista para desmontar el Estado de derecho y sustituir la democracia en el país vecino. Paradójicamente, todos, incluidos por supuesto Hugo Chávez y Petro, lograron llegar al poder amparados en constituciones y regímenes democráticos que hoy desprecian y que desde esa posición buscaron y buscan acabar.
Fue tan enfático Petro en su compromiso por respetar la Constitución Nacional que incluso reconozco que hasta se tornó sospechoso para muchos. Ahora vemos que todo fue una farsa, un engaño que tuvo su confirmación con la presentación del proyecto de constituyente por el “superministro” Antonio Sanguino. Quedó al descubierto su verdadero propósito: acabar con una Constitución que les estorba, que detestan por constituir el principal obstáculo para imponer su modelo de Estado y de sociedad.
Lo que pretenden está claro, desmontar uno por uno los pilares de nuestra arquitectura constitucional: la democracia, el Estado de derecho y el modelo de funcionamiento de los poderes públicos.
Quieren, además, reconfigurar la propiedad privada, limitar hasta donde sea posible la iniciativa particular y, como es bien sabido, la estatización de cuanta actividad definan como estratégica. Quieren recentralizar recursos y competencias para subordinar alcaldes y gobernadores. Quieren acabar con la independencia del Banco de la República, porque la disciplina monetaria es incompatible con el populismo fiscal que promueven. Quieren acabar con el sistema de pesos y contrapesos, neutralizar a las cortes y a los órganos de control, porque los límites al poder les resultan insoportables. Quieren un Congreso obediente o irrelevante. Quieren, en suma, un Estado gigante, omnipresente y omnipotente, y un gobierno sin freno ni limitación. Un Estado como el que se instaló hace más de dos décadas en Venezuela.
Lo he advertido en columnas anteriores. Este libreto ya lo vimos en Venezuela, impusieron una constituyente para desmantelar la institucionalidad, perseguir a la oposición y perpetuarse en el poder. Allá también se habló de “poder popular”, de “cabildos populares”, de “refundar la democracia”, y el resultado fue la sustitución del Estado de derecho por la arbitrariedad, los abusos, la violencia paraestatal y el colapso económico.
La constituyente de Chávez fue convocada violando la propia Constitución. El Ejecutivo impuso unas bases electorales hechas a su medida que aseguraron su hegemonía política; estableciendo la “doctrina de poder originario ilimitado” que allanaría el camino para el posterior desastre institucional de la constituyente de Maduro. Se creó un órgano supraconstitucional, sin controles ni límites, que anuló la Constitución preexistente, se arrogó funciones legislativas, desplazó al Parlamento legítimamente elegido y sometió al Poder Judicial para rediseñar todo el aparato del Estado al servicio del régimen.
Y ese es exactamente el modelo que pretenden imponer en Colombia. No en vano, el señor Petro, su gobierno y sus aliados promueven la movilización permanente como mecanismo de presión. Desacatan sistemáticamente las decisiones judiciales, deslegitiman a las cortes cuando no fallan a su favor, estigmatizan a la oposición y gobiernan por decreto. Ni qué decir de la complacencia con las estructuras criminales bajo la farsa de la ‘paz total’.
Estamos en un punto de quiebre y nos enfrentamos a un debate decisivo. De un lado, un sector político encabezado por Petro y el candidato Cepeda que quiere sustituir la Constitución para, entre otros objetivos, perpetuarse en el poder. Y del otro, un país que valora las libertades, la separación de poderes y las reglas de juego que nos dimos en el 91. Esta discusión no admite matices: o se defiende la Constitución o se la entrega.
El país merece claridad y a estas alturas, ‘ad portas’ del proceso electoral, es indispensable saber quiénes están de cada lado. El 8 de marzo, al definir la conformación del Congreso de la República, sabremos si una constituyente al estilo venezolano como la que propone el Pacto Histórico contará con las mayorías para ser convocada. Por ello, esta elección es crucial si queremos mantener nuestra Constitución, preservar el modelo de Estado y, sobre todo, nuestra nunca bien valorada democracia.
https://t.co/8eJtnc8Wme
La Habana fue destruida por el socialismo, mientras que al norte, los propios cubanos que abandonaron esa ideología cancerígena construyeron una de las ciudades más importantes del mundo moderno: Miami.
En el único lugar donde los cubanos no triunfan es en Cuba.
Este criminal sigue vendiendo animales silvestres con total impunidad y amenaza a quienes lo encaran, como se puede ver al final del video.
Al parecer, el pequeño ocelote ya fue vendido, y no hay rastro de él 😭
Urgente @PoliciaMedellin
Difundamos hasta encontrar a este criminal y que las autoridades actúen. Denuncian que vende monos tití, capuchinos, perezosos, tayras y otros animales silvestres, en Medellín y alrededores.
El tráfico de fauna silvestre es un crimen grave que afecta a miles de seres inocentes, la mayoría de los cuales no sobrevive a este flagelo.
Capturar, vender, comprar o tener animales silvestres sin permiso está prohibido. Quienes lo hagan pueden ir a la cárcel entre 5 y 11 años y pagar multas millonarias.
La mayoría de estos animalitos mueren de estrés, hambre o heridas durante el transporte.
¡DENUNCIA!
Sobre mi reposición de votos:
Obtuve 262.104 votos a la Cámara de Representantes.
Se reconocen $8.433 por cada voto
La reposición sería de: $2.210.323.032
En realidad me gasté $410.000.00 aprox.
Le ahorramos a Colombia: $1.800.323.032
Solo se pedirá lo realmente gastado.
Estudié el caso Uribe cuando pasó a la Fiscalía porq antes era medio clandestino, fui a Guacharacas, a Quipile, a Neiva y no tuve duda de que fue un vulgar montaje político.
#Investigación@gustavobolivar fue la cabeza del programa de lucha contra el hambre de @petrogustavo.
Prometió construir 150 plazas de mercado en tiempo récord, pero 146 no han iniciado.
Los contratistas ya dicen que costarán más y quienes vigilan tienen nexos políticos.
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Hoy, desde @RenoBo_Bogota, entregamos una obra que refleja nuestro compromiso con la ciudad y la calidad de vida de sus habitantes: la nueva sede de la Alcaldía Local de Los Mártires #487RazonesPorBogotá@CarlosFGalan@Bogota
https://t.co/EkfPSxqkpw
Este mensaje de María Corina Machado elaborado con el mayor cuidado posible me hizo llorar
Es cierto el silencio ha Sido cómplice de lo que pasa en Venezuela
Esto debe llegarle a cada venezolano que vive fuera de Venezuela
Cuenta con todos nosotros Libertadora
Con el apoyo de todos los actores del sistema energético nacional, garantizamos un abastecimiento confiable a la vez que mantenemos los caudales ecológicos necesarios para la vida. @UPMEOficial@XM_SA_ESP@ECOPETROL_SA@MinAmbienteCo
¡Hoy es nuestro cumpleaños!
🎂Hace 77 años le apostamos al sueño de electrificar a toda 🇨🇴 y transformar la realidad de sus zonas más apartadas. A la fecha hemos hecho historia y seguimos renovado nuestro compromiso de seguir mejorando las condiciones de vida de los colombianos.
¡Cada pequeño gesto cuenta!
#ElCambioEsConEficienciaEnergética y con una cultura de consumo de energía responsable. En nuestras acciones está el poder de ahorrar dinero en las facturas del servicio y en aportar a la reducción de la huella de carbono. #CambioClimático#IA
¡Pronto daremos clic a la renovación! ⚡
La nueva página web del #IPSE llegará para transformar tu experiencia en la navegación y brindar un mejor servicio. Próximamente te contaremos los detalles.
💪🏼Hoy radicamos el proyecto de Ley 343 Ecominerales ante la Cámara de Representantes.
Ecominerales busca ser una la Empresa Colombiana de Minerales, orientada a la transformación de la minería fundamentalmente extractivista a una minería productiva.
Conoce más... 🧵
¡Le estamos cumpliendo al Caribe! ⚡️
Con el liderazgo del @MinEnergiaCo, hoy estamos desde #Barranquilla en la apertura de la 1° escuela de educación popular energética, una iniciativa que forma parte de la 2° etapa de la consolidación de las #ComunidadesEnergéticas en el dpto.
En el IPSE deseamos que la única velita🕯 que enciendas hoy sea para iluminar tu corazón, no para iluminar tu hogar. Hoy prendemos una velita por cada familia que aún anhela el servicio de energía en casa. No nos detendremos hasta llevar la #EnergíaQueNosConecta ⚡. #DíaDeVelitas