Te aconsejo hablarlo con Dios antes que con tu mejor amiga, antes que con tu familia, antes de publicarlo o ponerlo en un vision board, háblalo con Él. Porque tenemos tantos sueños puestos en el lugar equivocado.
Qué año tan difícil como para salir de él sin aprender a valorar la lealtad de un amigo, el privilegio de tener la familia sana y completa, la fortaleza de un verdadero amor, y la importancia de abrazar todos los dias como si fuera la última vez.