Mariana Rodriguez tiene, por lo menos, ocho personas que ayuden en su casa, dos para los niños. Que ese bebé salga en esa foto es porque Mariana lo está monetizando; pero ni ella necesita llevarlo al trabajo ni el bebé tiene por qué estar ahí.
La prueba es el puñado de cuentas que están haciendo esta nota: todas hablando de una “Mariana valiente que combina el empleo con la maternidad”.
Ese niño sólo está ahí para esa foto. La mamá lo está usando como un activo político. Y da asco.