Padres, abuelos y tíos profundamente católicos y consecuentes con ello y somos ateos agnósticos todos sus descendientes educados además en colegios católicos de los que no renegamos.
Pongo mi ejemplo, pero conozco decenas iguales. Mis compañeras que siguen siendo ultrarreligiosas eran hijas de católicos fundamentalistas y son parecidas.