@CartonCalderon@LuisCardenasMx@chavodeltoro@MVSNoticias Pondrán a Sheila Amador... quien aprendió de Luis, pero es dócil y quiere brillar. En su noticiario de la tarde entrevista a pericos-perros afines al gobierno y no les cuestina nada.
¡Vamos a casa hijo!
Después de luchar contra todo, contra el olvido, contra la apatía, contra la tierra dura, seca por el sol que siempre estuvo ahí, dejando parte de nuestra sangre y piel, llorando para quitarnos el polvo que nos cegaba, porque no había tiempo, porque creía que con cada paso te iba a encontrar con vida, que llegaría a tiempo para protegerte, para abrazarte y darte los besos más bonitos que sólo sabe dar una madre.
Yo siempre supe que te encontraría, pasara el tiempo que pasara porque no tenía otro motivo en la vida; me robaron el miedo con tu ausencia, se llevaron mi cansancio con tus heridas.
Hoy localicé a mi niño en la carretera 26 Km 46, en Hermosillo, Sonora , y más que nunca se siente la fatiga. Abrazo tus restos, es lo que me queda, es lo que me dejaron.
Vámonos a casa hijo, de donde nunca tuviste que partir he cumplido mi promesa de encontrarte 🙏🙏🙏🙏
@ar2_mx@AICM_mx Esa ruta te arriesga a cruzar las vialidades:
-Llegas a Puerta 1 y caminas todo derecho por un pasillo techado y llegas al Burrito.
-Puerta 4, cruzas el cubo de Mercado Libre, llegas a la salida del estacionamiento, doblas a la derecha y todo derecho por el pasillo techado
@ma_toscano@MetrobusCDMX No es necesario tanta vuelta y transportes... caminas a la Puerta 1, tomas el pasillo que va al Metro (como decenas de trabajadores) pero no te metes al Metro, solo lo pasas y ya estás en Cto Interior. Allí abordas el taxi de App e incluso está techado).
@ASESORSLP No es necesario ir hasta el Oxxo (salir del perímetro federal y cruzar la calle)... en el Burrito Fly de tu mismo plano está la base exclusiva para taxis de aplicación (dentro del mismo perímetro del aeropuerto y con bancas y techos).
El caso de Luis de Llano exhibe una de las peores fallas del sistema de justicia en México: puedes ganar una sentencia y aun así no obtener justicia. La Corte resolvió, la condena existe, la reparación fue ordenada, pero la disculpa no llega. Y ese no es un detalle menor: una sentencia que no se cumple convierte al derecho en una promesa vacía.
Ése es el verdadero drama de México. No solo batallamos para que un juez te dé la razón; batallamos todavía más para que lo resuelto se ejecute. Pasa en daño moral, pasa en alimentos, pasa en convivencia familiar, pasa en la reparación del daño. Ganar el juicio muchas veces es apenas el principio de otra pesadilla: la de enfrentar un sistema débil, lento y casi impotente para hacer cumplir sus propias decisiones.