40 años en medios me han enseñado una verdad que no falla: puedes perder dinero y recuperarlo. Puedes perder un trabajo y conseguir otro. Pero la reputación... esa se construye despacio y se puede destruir en segundos. Tu nombre es tu marca. Lo que dices, lo que cumples, cómo tratas a la gente cuando nadie te está mirando.
En la era digital todo se graba, todo se recuerda y todo se comparte. Por eso hoy más que nunca, vivir con integridad no es una opción. Es una estrategia.
Cuida tu reputación como el activo más valioso que tienes.
@Tigo_Colombia Puro cuento. Y eso que apenas tengo 2 meses que suscribí servicio con ustedes. Tocará dar de baja, son buenos vendiendo el servicio, pero pésimos en la post venta y atención al cliente.
Será que @Tigo_Colombia puede atenderme como se debe como cliente, para cobrar las facturas son rápidos. Pero para lo demás no, tengo ya dos días sin internet y estoy esperando una visita y ni siquiera me han llamado para confirmar. Me tocará dar de baja el servicio e irme.
Por el contrario, encorvados o adoptar posturas cerradas puede transmitir inseguridad, desinterés o incluso hostilidad, sin importar cuán amigables sean nuestras palabras.
Nuestra postura es el fundamento sobre el cual se construye toda nuestra comunicación no verbal. Cuando mantenemos una postura erguida y abierta, proyectamos confianza, autoridad y accesibilidad.
La comunicación no empieza cuando hablas.
Empieza cuando te reconoces, cuando entiendes tu historia y cuando decides usar tu voz con propósito.
Cada día trabajo con personas que llegan tímidas, tensas, dudando de sí mismas…
Por eso sigo aquí, listo, preparando nuevos contenidos, nuevas clases y nuevas experiencias.
Porque detrás de cada alumno que avanza hay una historia que se abre, un talento que despierta y una vida que cambia.