estoy en una etapa de mi vida en donde tengo cero ganas de aguantar a cualquier persona que venga a molestarme, que haga cosas que me molestan / duelen, que tenga actitudes malas conmigo cuando no lo merezco, quiero tener paz mental y estabilidad emocional.
Cuando alguien fallece pasan días, meses, años y creemos que lo hemos superado. Pero entonces llega algo, un olor, un sonido, un lugar, una palabra, y todo estalla. Y entonces eres consciente de que sólo nos acostumbramos a esa falta pero nunca aprendemos a vivir sin ella.
me siguen afectando cosas que pasaron hace tanto tiempo que ya directamente no las hablo con nadie de la vergüenza que me da que me sigan importando al día de hoy *le salen quince llagas en la boca*