Marruecos le jugó a Francia con alfombra roja para los franceses. Paraguay no les dejaba respirar tranquilos. Por eso es que los franceses hablan de juego sucio de Paraguay, porque prefieren rivales que los miren mientras juegan a tener rivales que les impidan asociarse.
El alemán Thomas Tuchel entrenador de Inglaterra diciendo PÚBLICAMENTE que los árbitros sudamericanos no pueden arbitrar partidos. Xenofobia pura. ¿Habrá una sanció así como sancionaron a Dani Vallejo en París? ¿Se pronunció la UE sobre esto?
@Mundo_MadridCF Estos no dimensionan lo que han hecho, el mundo siempre seguirá a Cristiano donde este, en cambio el mundo no volverá a seguir a Portugal
@carrancoar@Libertadores Pero si las mismas estadísticas que publicas muestran que Francia tuvo 3 amarillas y Paraguay 0, y que la diferencias en faltas solo fue de 1 🤔
Kylian Mbappé celebrated France’s victory right in Orlando Gill’s face. Then, when the Paraguay goalkeeper extended his hand after the final whistle, the French captain left him hanging and walked away.
Whether you admire Mbappé or not, that’s simply not a classy gesture. It comes across as arrogant more than anything else.
Gill is a young goalkeeper who plays for San Lorenzo. Like countless players of his generation, he grew up watching Mbappé on TV. Sharing the pitch with one of football’s biggest stars is a once-in-a-lifetime moment for players like him. Ignoring a simple handshake after the game says more about Mbappé than it does about Gill.
La reacción final de Mbappé siendo un tipo soberbio ignorando y no saludando al arquero de Paraguay que le ganó casi todos los duelos demuestra lo que le costó ganar este partido.
Pudo haber quedado preso de sus palabras con Sudamérica y se terminó salvando por un error del rival y no por mérito propio. Por supuesto que la victoria es justa porque Francia fue mejor y nadie discute eso. Pero lo que hizo a lo último habla de que es un pésimo ganador y se ganó aún más el repudio de la gente de Latinoamérica.
Y de nuevo, el REGLAMENTO se aplica cuando se les canta o les conviene. Si no, se lo pasan por la raya del... Ladrones @FIFAcom. Sigan sancionando a quienes osan decir la verdad.
Cuando termina la pelea, los boxeadores, que se estuvieron dañando la salud durante largos minutos, se abrazan. ¿Por qué? Porque entienden que durante el combate hay que dejarlo todo, pero cuando termina, dejan de ser rivales y vuelven a ser personas. Por eso, durante el partido, cuando Mbappé se rio ante cada patada, cuando mostró la pelota o cuando tiró un lujo ya con la ventaja en el marcador, hizo lo que debía: responder con personalidad y fútbol. Pero, cuando no saludó a Gill una vez consumada la victoria y prácticamente se la gritó en la cara, pasó a ser automáticamente un estúpido, un cobarde y un deshonorado. Estúpido, por provocar a alguien recién vencido; cobarde, porque sabía bien que Paraguay no podía revertir el resultado y que el arquero guaraní no podía dormirlo de una piña; y deshonrado porque rompió con todos los códigos que rigen el fútbol y que atraviesan desde los potreros hasta la Copa del Mundo. Un crack Kylian, pero un imbécil de época