Si un hombre no puede controlar su lujuria, su enojo o sus hábitos, tampoco va a poder proteger ni liderar nada. Es un esclavo de sus impulsos... y de esclavo a rey hay un camino largo.
- Los Mexicanos peleando con ecuatorianos en la tribuna.
- Los Argentinos lanzando botellas de agua a los de Cabo Verde.
¿Los colombianos con los de Ghana? De fiesta, como debe ser.
Lo prometido es deuda y el Presidente Abelardo De La Espriella está cumpliendo: les prometió un Vicepresidente que no fuera un cálculo político sino alguien que llegara a trabajar incansablemente por Colombia desde el día 1.
De aplaudir, Colombia nunca tuvo un Vicepresidente de este nivel. 👏🏻