Cómo es el duelo; un día estás en tu cuarto doblando ropa muy tranquilamente y, de repente, estás en llanto porque no entendés por qué la vida te hizo pasar por eso.
Tenías una oportunidad de hacer las cosas diferentes, de hacer las cosas mejor, no tenías nada que perder, no esperaba nada de ti y aún así, terminé tan decepcionada de que hiciste lo mismo de siempre.