Mi terapeuta me dijo: "Deja de asumir que la gente está enojada contigo. Deja de intentar leer la mente de la gente. Deja de intentar controlar los pensamientos y emociones de los demás. Deja que la gente se controle a sí misma. Si tienen algo que decirte, lo harán y si no, es su responsabilidad, no la tuya. Pensar demasiado mata la felicidad". Y eso me golpeó como un ladrillo.
Sí la persona vale más que el error que cometió, perdónala, pero si el error te hace cuestionar su valor como persona, perdónala y déjala ir. Todo se puede perdonar pero no todo se puede permitir. 🙌🏼
mi perspectiva cambió cuando aprendí que la capacidad de una persona para crecer está directamente relacionada con cuánta verdad es capaz de afrontar sobre sí misma sin salir corriendo