Hoy fui a misa y el padre dijo algo que necesitaba escuchar: “No desesperes por lo que todavía no llega. Dios también está preparando aquello que hoy no puedes ver.”
Quiero casarme con un hombre que sea sincero y vulnerable conmigo. Un hombre que me diga cuánto me ama y me señale mis errores con un tono dulce, que nunca invalide mis sentimientos, que admita sus errores y que haga todo lo posible para verme feliz.
Que me disculpe el feminismo, pero qué lindo es estar con un hombre proveedor, que no te deja gastar en nada, te invita, te trata bonito y te sientes como reina..