El ser humano forma parte de un todo, aunque se vive a sí mismo y a sus pensamientos y sentimientos como si estuvieran separados de todos los demás, es como una especie de espejismo de su conciencia. Einstein.
Todos traemos algún residuo familiar, depende de la conciencia de uno mismo, la capacidad para calmarse a uno mismo y haber tenido una experiencia de curación interior para salir de esas cargas o herencias familiares.