En la televisión pública acaban de decir que “el debate sobre que no hay ningún jugador del Madrid en la selección se cierra hoy con Cucurella”. Y ya está, y a correr.
Se reían de Laporta con el concepto de “madridismo sociológico”. Yo creo que se quedó corto.
Es cansino repetirlo. Pero, los derechos humanos no son de izquierdas ni de derechas. Son principios irrenunciables.
Apoyar a Israel creyendo que eso equivale a dar una "batalla cultural” contra la izquierda y lo "woke", es deshumanizar una tragedia y justificar un genocidio.
Que eliminen al Atleti sin jugarse los últimos 10 minutos, desapareciendo los recogepelotas y con el entrenador haciendo aspavientos es un poco justicia poética.
No sé si nos eliminarán o no, pero el Atlético no merece nada. Es el anti-fútbol, un equipo de cerdos que se cierran y dan patadas a todo lo que se mueve con la permisividad del árbitro.