Once ejecutados en un campo de futbol, el 25 de enero, en Guanajuato.
Diez mineros secuestrados en Sinaloa, de los cuales cinco ya han aparecido muertos.
Eso, sólo en lo va de este año.
¿Qué más hace falta para sacudirte la conciencia, México?
Decir que no te gusta Bad Bunny es totalmente válido. Creer que eso te hace intelectualmente superior es puro ego. No es pensamiento crítico, es clasismo cultural. La cultura no es una jerarquía moral y quien necesita sentirse arriba por lo que consume, casi siempre es un pendejo
A mí no me importa que haya sido el espectáculo más visto en la Historia del Superbowl.
Tampoco me importa que la dicción de Bad Bunny no sea perfecta y que de lo que canta, se le entiende un mínimo porcentaje.
Me da igual que haya ganado un Grammy al Mejor Álbum del año.
No me gusta la música actual. No me hace sentir y no por eso voy a criticarla con insultos y mucho menos voy a juzgar a la gente a la que sí le gusta.
No soy un ser omnipotente y jamás voy a tener la verdad absoluta cuando dé mi opinión.
Durante la última semana leí cientos y cientos de insultos para Bad Bunny. No sabía que en el planeta existían tantos millones de expertos en música.
No hice ni medio comentario al respecto. Opinar sobre algo que no conozco, me parece un acto monumental de ignorancia y lo que sí lograron todos los que hicieron pedazos a Benito, fue que me diera muchísima curiosidad lo que haría en el medio tiempo del Superbowl.
No, entendí el 90%, pero me identifiqué con los lugares comunes (llámenles clichés si quieren, no me importa) de nosotros los latinoamericanos.
Sentí la música.
¡Me encantó ver a la que para mí es la cantante más camaleónica y versátil del mundo cantar salsa!
Aplaudo que otro boricua que logró conquistar al mundo hace ya más de 25 años, haya apoyado a su paisano.
Por el contexto de la política actual de los Estados Unidos, lo de ayer, fue inmensamente trascendente.
La música además de hacerme sentir, me hizo sentir muchísimo orgullo por mis raíces latinas.
No voy a bajar música de Bad Bunny y mucho menos empezaré a escuchar la música que le gusta a las nuevas generaciones, yo me quedo con otro tipo de música que no es mejor, ni peor, pero es la que a mí me gusta y no porque a mí me guste, es la mejor y la de mayor calidad.
Me da lo mismo si lo de ayer es el espectáculo más visto de la historia del Superbowl, también me da igual si Bad Bunny tiene pésima dicción, pero jamás voy a olvidar que un artista al que no conocía, me haya hecho sentir... Y al final del día, el arte o te hace sentir o no te hace sentir y cuando no te hace sentir, no hay razón para sentirte superior y criticar con soberbia y arrogancia.
¿De verdad vamos a seguir creyendo que todo aquel que no piensa, siente y vive como nosotros es un pendejo?
Con razón hay millones de personas buscando refugio emocional en las redes sociales para llenar sus vacíos y en algo mucho peor... ¡En los políticos!
A mí no me gusta la música actual, pero ayer en el medio tiempo del Superbowl, Bad Bunny, Lady Gaga, Ricky Martin, la música y la historia que se contó a través de sonidos totalmente latinos... ¡Me hicieron sentir y mucho!
Jajajaja increíble como las personas, apenas se orean de la cdmx, van a cualquier parte foránea y en automático se ponen botas y sombreros, cómo si la gente siempre anduviera así, estas en Gdl. centro mamón, no mms. 😂
One of the biggest tragedies of music history that will be cemented in the books, is Britney Spears never getting justice after being trafficated by the control of her father, Jamie Spears AND the Court of L.A for 13 YEARS. #JusticeForBritney
Soberanía, soberanía, soberanía…lo repiten como un mantra mágico para no hacer nada.
La soberanía no se grita: se ejerce. Y un país dominado por el crimen no es un país soberano, es un país secuestrado.
Estas son las juventudes morenistas, totalmente volcadas a normalizar el papel del narcotráfico en nuestra sociedad.
Escuchen a Adry Marín, la encargada de la comunicación digital de Morena en la legislatura CDMX, legitimando al crimen organizado como “grandes empleadores”.
MORENA quiere que creas que el infierno de violencia que estamos viviendo es “normal” y no, NO LO ES. ¡Ya basta!