"Si alguien lee para ti, desea tu placer; es un acto de amor y un armisticio en medio de los combates de la vida."
El infinito en un junco de Irene Vallejo
"«Portarse bien» en el duelo. #HacerLoQueSeDebe. Vivimos tan enajenados de la muerte que no sabemos cómo actuar. Tenemos un lío enorme en la cabeza."
La ridícula idea de no volver a verte - Rosa Montero
"...en nuestra sociedad la muerte es vista como una anomalía y el duelo, como una patología: «Hablamos constantemente de muertes evitables, como si la muerte pudiera prevenirse, en vez de posponerse»"
Como dice Umberto Eco, pertenece a la misma categoría que la cuchara, el martillo, la rueda o las tijeras. Una vez inventados, no se puede hacer nada mejor.
El infinito en un junco - Irene Vallejo
«De hecho, la vida es tan tenaz, tan bella, tan poderosa, que incluso desde los primeros momentos de la pena te permite gozar de instantes de alegría: el deleite de una tarde hermosa, una risa, una música, la complicidad con un amigo.»
La ridícula idea de no volver a verte.
Sé que me voy a meter en un jardín innecesario, pero hay un aspecto del marketing editorial que me escama y es cuando las editoriales le mandan a los influencers sus novedades con un packaging monísimo, un montón de regalos y detallitos relacionados con el libro, pero luego yo +
Lo que sucede es que, hasta que el volante de inercia empieza a girar a una velocidad constante, todo el interés que se ponga en continuar nunca es suficiente.
De qué hablo cuando hablo de correr - Haruki Murakami
Creo que Ernest Hemingway también escribió algo parecido, del estilo «continuar es no romper el ritmo». Para los proyectos a largo plazo, eso es lo más importante. Una vez que ajustas tu ritmo, lo demás viene por sí solo.
Inquietarse no significa forzosamente tener miedo, puede ser apenas una alerta de la prudencia, La prudencia sirve nada más que para retrasar lo inevitable, más pronto o más tarde acaba rindiéndose...
Las intermitencias de la muerte- José Saramago
Como alguien dijo, todo lo que pueda suceder, sucederá, es una mera cuestión de tiempo, y, si no llegamos a verlo mientras que anduvimos por aquí, sería porque no vivimos lo suficiente.
Las intermitencias de la muerte - José Saramago