Qué digna me siento al no tener cara de cotillón de Once. Sin extensiones de pestañas, sin botox, sin pómulos de pepona, ni labios de chorizo. Digna, hecha mierda, pero digna
realmente, o tempo que a gente tem e, especialmente, o tempo que a gente escolhe dar a alguém é uma das coisas mais preciosas que existem. porque tempo, no fim, é um pedaço da própria vida
Leer a Dostoievski es recordar que el ser humano no se divide entre buenos y malos, sino entre quienes se atreven a mirar su oscuridad y quienes pasan la vida huyendo de ella.