Desconsuelo
He sido
despojado
de todo.
Tus ojos ya no
mirarán, tu boca
ya no hablará.
Tus pasos no
caminarán y
tus manos ya
no labrarán
ningún destino
al cual llegar.
Tu esperanza ya
no abrazará mis
calles.
Ya no habrá
puertas que te
reciban, ni ventanas
que te vean llegar.
Dame una hija con tu corazón obstinado, o tu
temperamento equilibrado.
Dale a nuestros hijos tus ojos oscuros y brillantes, o tu sonrisa encantadora.
Para que incluso cuando nos hayamos ido, el mundo encuentre dentro de ellos todas las razones por las que te amé.
—Nizar Qabbani
Adiós, te deseo lo mejor.
Un perrito que te quiera.
Amigos que te apoyen.
Un hogar, una cama, un plato lleno en tu mesa.
Un cuerpo que te permita sentir la vida.
Una mente que te permita asimilarla.
Y la madurez para saber que lo verdaderamente importante, ya lo tienes.