Me subí a un taxi y el conductor comenzó a tocar la bocina y gritar: HERMOSA DIOSA ME VUELVO LOCO! a una mujer. Se voltea y me aclara: es mi esposa, no vayas a pensar que soy un degenerado. Lo amo señor que enloquece por su señora.
¿Quién protege a quienes cuidan nuestras Áreas Naturales Protegidas?
Martina Amates González, administradora del Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa, fue asesinada junto con su hija, Ivana Esperanza Gama Amates, y Eliseo Muñoz Reyes, integrante de la Unión de Pobladores y prestador de servicios turísticos del parque.
Los tres fueron torturados y asesinados.
En un país con más de 132 mil personas desaparecidas, abandonar tres cuerpos con huellas de tortura es una forma de amenaza.
En México, cuando el crimen organizado toma el control de un territorio, quienes cuidan nuestros bosques terminan enfrentando tres caminos: colaborar y obtener beneficios, guardar silencio por miedo o para evitar problemas, o convertirse en una víctima más.
El saqueo de miles de hectáreas de bosques, la tala ilegal, la operación de laboratorios clandestinos, la caza furtiva, la extorsión y el control de actividades económicas dentro de las Áreas Naturales Protegidas es por el control del crimen organizado.
Hasta esta noche, la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, no ha emitido un posicionamiento público sobre el asesinato de tres personas en uno de los parques nacionales más importantes del país.
En su agenda solo hay espacio para su carrera política y sus relaciones con empresarios.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas publicó una esquela con lo de cajón, condenar los hechos y decir que apoyan, después sus publicaciones volvieron a lo habitual.
Cumpliendo con el compromiso de las condolencias pero sin exigir justicia.
Quienes trabajan todos los días en nuestros parques nacionales recibieron esa amenaza.
Alicia Bárcena que suele presentarse a sí misma como una defensora de la justicia ambiental y la justicia social, decidió no decir nada.
Ni siquiera el gesto político más básico, como anunciar una reunión de emergencia con el gabinete de seguridad, con la Guardia Nacional o con las Fuerzas Armadas para informar cómo protegerán al personal que trabaja en las Áreas Naturales Protegidas.
Prefirió el silencio y dejar a los trabajadores solos.
🇲🇽👉🏻 El crimen ya nos quitó hasta los parques nacionales y las áreas protegidas.
El periodista Óscar Balmen revela que en las Grutas de Cacahuamilpa operan falsos guías que secuestran y torturan a turistas. Además, asegura que autoridades del parque son obligadas a entregar visitantes al crimen organizado.
Las autoridades lo saben y, aun así, no hacen absolutamente nada.
Quien se atreve a denunciar o a resistirse paga las consecuencias. Ahí está el caso de la administradora del parque, Martina Amates, quien fue asesinada junto con su hija.
¿Cómo es posible que esto no sea un escándalo nacional?