— An independent portrayal of Emmett Cullen.
#TwilightRP • #Multifandom • #AU.
Ships w/ chemistry. Bisexual. #MultiShip.
Dark themes. Protective beast with a wild grin.
— Se quedó completamente inmóvil durante dos segundos después de escuchar lo de "modo avión". Dos segundos exactos. Luego soltó una carcajada tan repentina que tuvo que agarrarse el costado.—
No.
— Señaló a Emmett inmediatamente.—
No, no, no.
— Negó con la cabeza varias veces mientras seguía riéndose.—
Genial.
— Levantó ambas manos.—
Genial. Mi sistema de detección está en modo avión.
— Repitió.—
Perfecto.
— Se señaló a sí mismo.—
Soy un demonio, príncipe infernal, heredero de una cantidad preocupante de problemas familiares...
— Pausa.—
Y resulta que la explicación oficial es que voy por la vida con las notificaciones desactivadas.
— Volvió a reírse.—
Increíble.
— Se apoyó contra una pared cercana mientras intentaba recomponerse.—
De verdad que me encanta cómo has dicho eso como si fuera completamente normal.
— Adoptó una voz exageradamente seria.—
"Quizá el problema no sea que aparezco detrás de la gente como una entidad paranormal."
— Se señaló.—
"Quizá el demonio simplemente necesita actualizar el software."
— Señaló a Emmett.—
¿Te escuchas cuando hablas?
— Aunque la sonrisa enorme que tenía dejaba bastante claro que no estaba realmente quejándose.—
— Luego llegó a lo de Rosalie. Y eso fue peor. Mucho peor. Porque ahora tenía dos imágenes mentales luchando entre sí. Una era Emmett haciendo parkour detrás de un ciervo. La otra era Rosalie gritándole desde la distancia con una precisión. Se pasó una mano por la cara.—
No puedo creer que hayas dicho "puntería emocional" como si fuese una habilidad legítima.
— Lo observó.—
Eso da más miedo que todo lo demás.
— Muchísimo más. Levantó un dedo.—
Porque un vampiro corriendo detrás de un ciervo es raro.
— Otro dedo.—
Un vampiro apareciendo detrás de mí sin hacer ruido es inquietante.
— Otro.—
Pero una mujer capaz de destruirte psicológicamente desde quinientos metros de distancia...
— Hizo una pausa dramática.—
Eso es terror auténtico.
— Lo miró fijamente.—
Eso es un jefe final.
— Negó lentamente con la cabeza.—
No sé cómo sobrevives.
— Luego entrecerró los ojos.—
Aunque ahora que lo pienso...
— Se quedó observándolo unos segundos.—
Probablemente no sobrevives.
— Una sonrisa torcida apareció en su cara.—
Probablemente pierdes todas las discusiones y luego finges que era parte del plan.
— Se cruzó de brazos.—
Tiene sentido.
— Muchísimo sentido. Después llegó a lo de los lobos.—
— Ahí directamente rodó los ojos.—
Ah, sí. La ciencia.
— Asintió exageradamente.—
Por supuesto.
— Señaló a Emmett.—
La famosa ciencia de "me lo he inventado pero estoy diciendo las palabras con suficiente confianza para que parezca real".
— Pausa.—
Una técnica que, por cierto...
— Se señaló.—
Respeto profundamente.
— Una sonrisa apareció en una esquina de su boca.—
Es una de mis favoritas.
— Lo observó unos segundos más.—
— Y entonces soltó una risa más tranquila.—
¿Sabes qué es lo peor?
— Ladeó la cabeza.—
Que cuanto más hablas más entiendo por qué la gente te soporta.
— Lo dijo completamente serio. Demasiado serio. Como si fuese una conclusión científica.—
Porque objetivamente eres ridículo.
— Lo señaló.—
Pero eres ridículo de una forma bastante entretenida.
— Pausa.—
Que es una categoría muy específica.
— Sus ojos brillaron con diversión.—
Y ahora tengo otro problema.
— Se pasó una mano por el pelo.—
Porque la próxima vez que desaparezcas durante cinco minutos...
— Lo señaló directamente.—
No voy a asumir que te has ido.
— Negó con la cabeza.—
Voy a asumir que estás escondido detrás de algo observando un ciervo.
— Otra pausa.—
O un lobo.
— Otra.—
O siendo destruido emocionalmente por Rosalie a larga distancia.
— Lo pensó un segundo.—
La verdad es que las tres opciones tienen exactamente la misma probabilidad.
«-Miró de reojo, con un brillo travieso.-
Y no te preocupes por los lobos. Ellos huelen peor de verdad. No es una “pelea personal”, es ciencia.
-Pausa breve.-
Rosalie diría que es “opinión no solicitada con demasiada confianza”. Y probablemente tendría razón.
-Emmett se quedó en silencio un segundo… y luego soltó una carcajada que le dobló ligeramente hacia delante. -
Vale, primero: me estás describiendo como si fuera un documental de naturaleza narrado por el caos. Y no voy a decir que es falso… pero tampoco voy a confirmarlo »
— Tuvo que apoyarse un segundo contra la pared porque la imagen mental acababa de destrozarlo. Se tapó la boca con una mano intentando contener la risa, fracasando por completo.—
No, no, no. Ahora ya es tarde.
— Lo señaló inmediatamente.—
Ya existe en mi cabeza.
— Bajó la mano y adoptó una expresión exageradamente seria.—
Un vampiro de más de cien años corriendo a toda velocidad detrás de un ciervo mientras una señora rubia le grita desde quinientos metros que deje de hacer el ridículo. Y luego los demonios somos los raros.
— Aguantó apenas dos segundos antes de volver a reírse.—
Es literalmente lo que voy a imaginar cada vez que te vea.
— Negó con la cabeza varias veces.—
Y no me vengas con que los lobos huelen peor. Eso suena exactamente a algo que diría alguien que tiene una pelea personal con los lobos.
— Entrecerró los ojos con una sonrisa divertida.—
¿Sabes qué es lo peor? Que lo has dicho tan convencido que ahora tengo un montón de preguntas y probablemente ninguna me vaya a mejorar el día.
— Se pasó una mano por el pelo hacia atrás mientras seguía observándolo.—
Aunque admito que lo de identificar parejas por el olor es bastante raro. Muy raro.
— Hizo una pausa.—
Un poco inquietante también.
— Otra pausa.—
Pero menos inquietante que tu capacidad para aparecer detrás de la gente sin hacer ruido. Porque eso sí da miedo.
— Lo apuntó con un dedo.—
Y no intentes defenderte. Si apareces detrás de mí una vez más como un fantasma victoriano voy a tirarte algo por reflejo. No porque quiera. Porque mi cerebro va a asumir automáticamente que estoy en una película de terror.
«
-Se encogió de hombros, divertido.-
Pero te voy a conceder algo: si cada vez que me ves imaginas a Rosalie persiguiéndome mientras hago parkour con un ciervo… entonces he perdido el control de mi reputación.
-Sonrió ampliamente.-
Aunque, sinceramente, he tenido peores.
»
— Tuvo que apoyarse un segundo contra la pared porque la imagen mental acababa de destrozarlo. Se tapó la boca con una mano intentando contener la risa, fracasando por completo.—
No, no, no. Ahora ya es tarde.
— Lo señaló inmediatamente.—
Ya existe en mi cabeza.
— Bajó la mano y adoptó una expresión exageradamente seria.—
Un vampiro de más de cien años corriendo a toda velocidad detrás de un ciervo mientras una señora rubia le grita desde quinientos metros que deje de hacer el ridículo. Y luego los demonios somos los raros.
— Aguantó apenas dos segundos antes de volver a reírse.—
Es literalmente lo que voy a imaginar cada vez que te vea.
— Negó con la cabeza varias veces.—
Y no me vengas con que los lobos huelen peor. Eso suena exactamente a algo que diría alguien que tiene una pelea personal con los lobos.
— Entrecerró los ojos con una sonrisa divertida.—
¿Sabes qué es lo peor? Que lo has dicho tan convencido que ahora tengo un montón de preguntas y probablemente ninguna me vaya a mejorar el día.
— Se pasó una mano por el pelo hacia atrás mientras seguía observándolo.—
Aunque admito que lo de identificar parejas por el olor es bastante raro. Muy raro.
— Hizo una pausa.—
Un poco inquietante también.
— Otra pausa.—
Pero menos inquietante que tu capacidad para aparecer detrás de la gente sin hacer ruido. Porque eso sí da miedo.
— Lo apuntó con un dedo.—
Y no intentes defenderte. Si apareces detrás de mí una vez más como un fantasma victoriano voy a tirarte algo por reflejo. No porque quiera. Porque mi cerebro va a asumir automáticamente que estoy en una película de terror.
- Emmett se quedó mirándolo unos segundos antes de soltar una carcajada tan fuerte que casi pareció un trueno.-
Vale, vale. Admito que ha sonado peor en voz alta.
-Se llevó una mano al pecho como si estuviera profundamente ofendido.-
Y para tu información, los lobos huelen »
— Se quedó mirándolo unos segundos y luego soltó una carcajada tan repentina que tuvo que inclinar un poco la cabeza hacia atrás.
¿Mi aroma huele a otro macho más?
— Repitió la frase como si fuera la cosa más ridícula que hubiera escuchado en todo el día.
Dios mío, eso ha sonado tan de documental de lobos que me ha dado hasta pena.
— Se cruzó de brazos mientras seguía riéndose por lo bajo.
Y sí, gracias por la información revolucionaria. Tengo novio. Lo he mencionado como hace treinta segundos.
— Lo señaló un instante con dos dedos.
Además, ¿tú te escuchas cuando hablas?. Estoy a dos frases de verte correr por un bosque detrás de un ciervo.
— Negó con la cabeza, todavía divertido.
Y luego soy yo el dramático. Claro que sí. Perfectamente normal todo. Nada raro aquí. Absolutamente nada.
« cinco minutos enteros analizando mis frases como si fueras el narrador de un programa sobre fauna salvaje.
-Se encogió de hombros.-
Aunque admito que lo del ciervo ha sido bastante bueno.
- Hizo una pausa dramática y luego añadió con total seriedad. -
»