Gracias, Coahuila. 🇲🇽
La confianza de la gente se gana con trabajo, resultados y cercanía. Hoy, las y los coahuilenses refrendan su respaldo a un proyecto que cumple y da resultados.
¡Seguiremos trabajando por un Coahuila fuerte, seguro y con futuro!
Vamos a defender cada voto y cada acta. Coahuila ya decidió y su decisión se va a hacer valer. Que nadie se equivoque, no vamos a dejar solos a los ciudadanos ni a permitir que desde el centro quieran imponer lo que en las urnas no pudieron ganar.
El PRI no permitirá que se pisotee la voluntad de las y los coahuilenses. La democracia no es un juego que se acomoda al gusto del poder. Si la ciudadanía habló, se respeta. Punto. Lo que estamos viendo es un intento claro por presionar instituciones y fabricar narrativas para justificar su derrota. Eso no es política, es ambición sin límites.
En Coahuila se llevó a cabo una elección ejemplar, donde la gente salió a votar con tranquilidad y decidió en las urnas. Ahora, los cínicos, corruptos y narcopolíticos de MORENA, están intentando sembrar dudas y deslegitimar ese resultado porque no les favorece. Cuando pierden, no aceptan; cuando no controlan, atacan. ¡No saben perder! ¡Los vamos a denunciar en México y a nivel internacional!
¡México unido jamás será vencido! ¡Vamos por el milagro mexicano! ¡Es tiempo de que nuestro país recupere su grandeza!
Antes les pedía a mis alumnos que vieran las sesiones de la SCJN como ejemplo de argumentación jurídica.
Hoy les pido que las vean como ejemplo de lo que NO debe hacerse y para que estudien más.
Prometieron una Corte mejor. Esto es lo que tenemos:
Con MORENA, el refrigerador ya no se llena como antes. Vas al súper, cuentas cada peso y aun así tienes que dejar cosas en la caja. Llevar comida a la mesa se volvió una preocupación diaria.
El esfuerzo de millones no puede seguir rindiendo tan poco. México necesita orden y resultados.
#ConPRIHayFuturo
Ayer no se renovaron tres consejerías. Se consumó, a plena luz y con 334 votos, la captura del árbitro. Morena, PT y Verde metieron a un director de Talleres Gráficos que depende de Gobernación, a la presidenta del OPLE de Puebla y a la contralora del instituto electoral de Tamaulipas. Los tres, orgánicamente amarrados al oficialismo. Y el problema de fondo no es ése, se los concedo, el problema es lo que significa sumarlos: ocho de once consejeros alineados con Palacio. La aritmética ya no deja espacio para disenso real, y eso cambia la naturaleza del órgano.
El diseño del 41 constitucional pedía mayoría calificada precisamente para forzar acuerdo entre gobierno y oposición. Cuando una sola coalición reúne por sí sola esas dos terceras partes, el candado se convierte en trámite. Le llaman legalidad; yo le llamo vaciamiento. Y no hablo de que los nuevos consejeros vayan a cometer tropelías flagrantes, la captura sofisticada nunca opera así, hablo de mil decisiones técnicas chiquitas, deferentes, acumuladas durante nueve años, que producen el mismo resultado que una ilegalidad grosera sin dejar huella procesable. Lo advirtió Germán Martínez con crudeza: va a ser difícil competir cuando el ladrón está detrás del juez. Lo dijo Montesquieu hace tres siglos con otras palabras, pero decía exactamente lo mismo.
Y aquí es donde conviene no engañarse. Estos consejeros se quedan hasta 2035. Van a organizar las intermedias del 27, la presidencial del 30 y la primera elección judicial completa. Lo que se decidió ayer en una tarde parlamentaria amarra al árbitro electoral mexicano para toda la década. Con la Corte tomada, el Tribunal Electoral alineado y ahora el INE bajo control, se cierra la pinza. Queda un país con elecciones, por supuesto, nadie las va a cancelar, sería torpe, pero con el arbitraje ya decidido de fábrica. Esa distinción, entre tener elecciones y tener democracia, es exactamente la que hoy se volvió urgente nombrar.
Lo que mostró el Quinto Informe de OPINE sobre la elección judicial no es un detalle técnico: es una alarma. Una elección diseñada a la carrera, con boletas inentendibles, filtros débiles y participación del 13%, no fortalece la justicia: la pone en riesgo. Si repetimos el experimento en 2027, concurrente con las elecciones políticas, vamos directito a una justicia electa por inercia partidista, no por mérito.
La propuesta es clara y va a la raíz: separar calendarios para que la elección judicial tenga su propio tiempo; sustituir promedios escolares y cartas de recomendación por una certificación seria de competencias a cargo de la ENFJ; rediseñar la geografía electoral con lógica jurisdiccional, no partidista; blindar los Comités de Evaluación con perfiles apartidistas, exámenes objetivos, portal de denuncias y plena transparencia. Sin financiamiento regulado, fiscalización sencilla pero estricta y reglas claras de recuento y cadena de custodia, hablar de “integridad electoral” en la judicatura es pura retórica.
El fondo político es brutal: si el Congreso ignora estas recomendaciones y fuerza otra elección judicial precaria, lo que se erosiona no es solo el modelo de voto popular, sino la confianza en que los jueces pueden ser independientes de quien los puso ahí. Aplazar, corregir y profesionalizar no es capricho: es la única forma de que la elección de personas juzgadoras no se convierta en la crónica anunciada de una justicia sometida a las lógicas del partido en turno.
Estos discursos del Nobel no son piezas ceremoniales ni ejercicios de gratitud académica: son actos de conciencia de la humanidad frente al miedo, la violencia, el olvido, la mentira y la degradación del lenguaje. Hay que leerlos, releerlos, estudiarlos y discutirlos porque en ellos la literatura deja de ser adorno y se convierte en brújula moral: nos enseñan que una civilización se hunde cuando pierde la memoria, cuando prostituye las palabras, cuando normaliza el horror y cuando abandona la dignidad humana. Volver a estos discursos es volver a las grandes preguntas: qué significa decir la verdad, para qué sirve escribir, cómo se defiende al ser humano y por qué la palabra todavía puede salvar algo del mundo.
• William Faulkner: “El hombre prevalecerá”. Nobel 1949
Faulkner parte del gran miedo de su tiempo: un mundo atrapado en el terror y la posibilidad de la destrucción total. Su tesis es brutal y luminosa: la tarea del escritor no es rendirse al miedo ni repetir el pánico de su época, sino recordar “el corazón humano en conflicto consigo mismo” y sostener la convicción de que el ser humano no sólo sobrevivirá, sino que prevalecerá. Es un discurso trascendental porque devuelve a la literatura su misión de resistencia moral en la hora más oscura.
• Albert Camus : “El papel del escritor”. Nobel 1957. Camus convierte el Nobel en una toma de posición ética. No habla desde la gloria, sino desde la responsabilidad. Reconoce que su generación no está llamada a rehacer el mundo, sino a impedir que el mundo se deshaga. Y desde ahí fija una idea inolvidable: el artista no debe ponerse al servicio de quienes hacen la historia desde el poder, sino de quienes la padecen. Este discurso es inmenso porque hace del escritor una conciencia incómoda, un límite frente a la injusticia, una fidelidad radical a la verdad y al sufrimiento humano.
• Czesław Miłosz : “La conspiración del silencio”. Nobel 1980. Miłosz pronuncia uno de los discursos más hondos sobre memoria, exilio y verdad. Su gran advertencia es que el poder no sólo oprime con censura: también domina alterando el significado de las palabras, borrando zonas enteras de la realidad y empujando a las sociedades al olvido. Por eso su discurso es tan duro: entiende que una palabra verdadera, en un mundo organizado por la mentira, suena como un disparo. Es trascendental porque revela que defender el lenguaje es defender la memoria histórica y, con ella, la libertad.
• Toni Morrison: “Construimos lenguaje”. Nobel 1993. Morrison lleva el discurso Nobel al terreno más delicado y más urgente: el lenguaje mismo. Su planteamiento es demoledor. El lenguaje opresivo no sólo representa la violencia: es violencia. El lenguaje racista, sexista, estatal, mediático o jurídico sin ética no sólo describe el mundo: lo mutila, lo reduce, lo encierra. Frente a eso, Morrison afirma que el trabajo de la palabra es sublime porque produce significado y garantiza nuestra diferencia humana. Es un discurso absolutamente contemporáneo: habla del poder, de la manipulación, del deterioro del habla pública y de la necesidad de defender una palabra viva, creadora y libre.
• Imre Kertész:“¡Eureka!”. Nobel 2002. Kertész habla desde el borde del abismo histórico: Auschwitz y Buchenwald. Su discurso tiene una fuerza estremecedora porque no convierte el horror en pieza de museo, sino en interrogación viva sobre el presente y el futuro. La frase que atraviesa todo es devastadora: murió una vez para poder seguir viviendo. Desde ahí, dedica su obra a los millones de asesinados y a quienes aún recuerdan. Es un discurso trascendental porque obliga a entender que la memoria del exterminio no pertenece sólo al pasado: es una advertencia permanente sobre hasta dónde puede caer la civilización cuando abdica de la dignidad humana.
En México un periodista teclea su nota y cada golpe de teclado suena a balazo. Eso es literalmente Bullet Machine, el cortometraje de Artículo 19, y no es metáfora poética: son 639 agresiones documentadas solo en 2024, 176 periodistas asesinados desde el 2000, y un 80% de impunidad que básicamente le dice a quien jala el gatillo que no va a pasar nada. Nada. El segundo país más peligroso para ejercer el periodismo no está en guerra declarada, está aquí, con nosotros, con carretera, con IMSS y con mañanera.
Lo que el corto hace distinto, y por eso vale la pena detenerse, es que no filma al periodista muerto sino a la familia viva que absorbe el terror. La esposa que le grita “ya basta” mientras las niñas lloran bajo la mesa. Porque así opera este sistema de silencio: no necesitas matar a quien escribe si logras que su familia le suplique que pare. Y funciona. Claro que funciona. Eso no es drama cinematográfico, eso es metodología.
Lo que ninguna nota menciona y lo que me parece más grave: la violencia ya mutó de forma. Además de las balas hay 51 procesos judiciales contra periodistas en solo 7 meses de 2025, un récord histórico, y hay funcionarios públicos que son el 45% de los agresores. No el narco. Funcionarios. El Estado no está fallando en proteger a la prensa: en demasiados casos, el Estado es quien la ataca.
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La @SCJN tiró a la basura las dos murallas jurídicas que nos protegían del congelamiento administrativo indiscriminado. Hoy, lo que antes era excepcional (bloqueos solo atados a compromisos internacionales claros) se vuelve una herramienta mucho más amplia en manos del Ejecutivo, con menos cinturones de seguridad para la propiedad y el debido proceso.
- Antes: la UIF solo podía bloquear constitucionalmente cuando cumplía obligaciones o resoluciones internacionales específicas, documentadas y verificables.
- Hoy: ese candado se abandonó; la frontera entre prevención legítima y castigo sin juicio se vuelve más tenue.
La primera jurisprudencia que se abandonó, decía: el bloqueo de cuentas solo es constitucional si se ancla a tratados, resoluciones de organismos internacionales o solicitudes expresas de autoridades extranjeras, con papeles en la mano, no con invocaciones vagas. Esa “ancla internacional” no era un tecnicismo, era el freno a la discrecionalidad: obligaba a la UIF a demostrar que no actuaba por sospechas difusas, sino en cumplimiento de compromisos precisos y verificables, y le daba al juez un parámetro objetivo para revisar el abuso.
- Esa muralla impedía que el artículo 115 de la LIC se usara como cheque en blanco para congelar patrimonios con origen puramente nacional.
- Gracias a ella, el mensaje era claro: bloquear cuentas sin esa base internacional era inconstitucional.
La segunda jurisprudencia que se abandonó, nos daba el escudo procesal: permitía que, en amparo, el juez ordenara el desbloqueo provisional de las cuentas como regla, porque la suspensión existe para evitar que el Estado te destruya primero y pregunte después. Solo si la UIF acreditaba un verdadero compromiso internacional el bloqueo se mantenía como excepción. Esa pequeña cláusula procesal era, en los hechos, el salvavidas del ciudadano y de la empresa: te dejaba respirar, pagar nómina, sobrevivir al litigio.
- Esa regla obligaba a la UIF a rendir cuentas rápido, con documentos, no con discursos.
- Hoy, al abandonar ambos criterios, la Corte desarma ese equilibrio: fortalece el congelamiento, debilita la suspensión y deja al ciudadano frente a una medida administrativa que puede sentirse cada vez más cerca de una sanción sin sentencia.
Esta mañana estuve en el noticiero de Carmen Aristegui @AristeguiOnline, hablando de la resolución de la @SCJN que más debería preocuparnos: la Corte validó, 6 a 3, que la UIF te congele todas tus cuentas bancarias sin orden judicial, sin pruebas, sin darte la oportunidad de defenderte antes. Basta una “operación inusual” para que te quedes sin un peso. Y si vas al amparo, ya no hay suspensión, eso lo eliminaron desde antes. Pieza por pieza, cerraron todas las salidas.
Lo grave no es solo la facultad, es lo que representa: la UIF es el Ejecutivo, la discrecionalidad no tiene límite claro, y el patrón de usar instituciones como el @SATMX o la @FGRMexico, contra periodistas, ONGs y opositores ya está documentado. La Corte abandonó dos jurisprudencias que eran los únicos candados que existían, sin que hubiera cambiado ninguna circunstancia que lo justificara. No hubo nueva realidad jurídica. Solo voluntad política de seis ministros. El resultado es que hoy cualquier persona puede quedar paralizada económicamente durante dos años sin que medie una sola sentencia penal.
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@SergioSarmiento lo pone en blanco y negro en su columna de hoy en @Reforma: la @SCJN acaba de avalar que la UIF congele tus cuentas sin orden judicial. Le llaman “medida cautelar administrativa” para que no suene a lo que es. Tu notario te reporta, tu contador te reporta, tu abogado te reporta, no porque seas sospechoso, sino porque si no lo hacen la multa les cae a ellos. Te enteras cuando ya bloquearon todo. Primero el golpe, luego si acaso te escuchan.
Y el 9 de abril viene la segunda ronda: la Corte decidirá si la UIF puede además esculcar tu historial bancario completo con una simple sospecha, sin juez, sin prueba, sin proceso. El nuevo reglamento antilavado remata el cuadro, sanciones sin procedimiento, diez días para responder, tus documentos financieros archivados por una década. Esto no va contra los cárteles, que siguen operando tan campantes. Va contra el que tiene RFC, el que factura, el que declaró este año. El Estado más invasivo de la historia de México no se construyó de un día para otro, se armó en silencio, con pretextos bonitos, mientras todos miraban para otro lado.
Brenda Quevedo lleva 18 años presa sin sentencia. Dieciocho años. Entró a prisión en 2007, la torturaron, la trasladaron de penal en penal, y la ONU declaró formalmente que su detención es arbitraria. Hoy no está en una celda, está encerrada en su casa con una pulsera electrónica, sin poder trabajar, sin poder llevar a su mamá enferma al médico, sin poder vivir. Y el juicio nunca terminó. De hecho, el expediente lleva listo para sentencia desde 2014. Once años con el caso “listo” y nadie lo cierra. ¿Por qué?
Porque cerrarlo obliga a tomar una decisión que el sistema no quiere tomar. Si la condenan, México enfrenta responsabilidad internacional ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que ya admitió el caso. Si la absuelven, admiten que destruyeron 18 años de vida de una mujer inocente. Entonces el sistema hace lo más cobarde: no decide. La mantiene atrapada en un limbo jurídico donde no es libre pero tampoco es culpable. Ayer, el juez que conoce del caso, rechazó en tres líneas la solicitud para revisar su situación, ignoró los argumentos de derechos humanos, ignoró la perspectiva de género, ignoró once años de proceso paralizado. La desechó de plano. Sin audiencia. Sin explicación real.
Esto no es un error judicial. Esto es una decisión política disfrazada de tecnicismo legal. El Estado mexicano lleva casi dos décadas usando a Brenda Quevedo como moneda de cambio entre la presión mediática, la impunidad institucional y el miedo a las consecuencias de hacer justicia. Mientras tanto, ella y su mamá sobreviven con una pensión mínima, sin atención médica adecuada, sin libertad, sin sentencia. Dieciocho años esperando justicia en un país que decidió que es más fácil mantenerla encerrada que reconocer lo que le hizo. #BrendaLibre
Jalisco amanece sin clases, bancos, ine, hospitales cancelan citas, super mercados cerrados, no hay transporte público ni taxis ni uber ni didis, oficinas de gobierno cerradas, consulado gringo cerrado y la hija de su puta madre @Claudiashein dice que todo ya está bien !!!!
1️⃣”El Mencho” era uno de los criminales más buscados, pero al régimen le convenía más muerto que “cantando” en EEUU.
2️⃣Los bloqueos y violencia en Jalisco demuestran que el gobierno está rebasado por su cómplices.
La pregunta es, ¿cómo se festejan las imágenes de hoy?
🚨‼️ CAE EL #MENCHO ‼️🚨
Por favor CUÍDENSE.
No salgan si es innecesario.
Quédense en casa.
¿Es el cambio de rumbo de la conversación de seguridad pública nacional?
Es lo que pasa después -el manejo del territorio, de la crisis, del cuidado de la población, de las sanciones y del rastreo financiero- lo que haga diferente esto, y la guerra contra el narco de Felipe Calderón. ¿O no?