@soyjaimeandres@ABDELAESPRIELLA@Marval_SA Lo que mas me llena el corazón es que posiblemente el beneficiario que es bombero pese a que se quedó sin casa la dio toda ayudando con los que estaban aun bajo los escombros (porque esa gente en serio se mato dia y noche ayudando) 🥰
El 10 de agosto nos recordó lo frágil que puede ser todo.
Nos dejó miedo, pérdidas, heridas y ausencias que no se borran de un día para otro. Pero también nos mostró algo inmenso: cuando todo parecía caer, aparecieron manos.
Manos que buscaron entre los escombros.
Manos que cargaron.
Manos que curaron.
Manos que cocinaron, llevaron agua, levantaron refugios y acompañaron a quien tenía miedo.
Bomberos, rescatistas, personal médico, policías, voluntarios, vecinos, jóvenes, familias, camioneros y gente que llegó desde distintos lugares con una sola intención: ayudar.
Porque levantar una ciudad no es solamente reconstruir edificios. También es sostener a quien siente que ya no puede más, recuperar la confianza y recordar que nadie tiene que atravesar esto solo.
Todavía queda mucho por hacer.
Mucho miedo que sanar.
Pero esta tragedia también nos recordó de qué estamos hechos:
cuando tantas manos se levantan a la vez, hasta una ciudad herida puede volver a ponerse de pie.
Nos unimos para levantar al Pacífico.
De esto no salimos solos.
Salimos juntos.
#ElPacíficoSeLevanta #Cali #ValleDelCauca #Telepacífico
Me contrataron como profesor en la universidad del perreo, en uno de los pasillos vi una chica que estaba perdida y me preguntó como si no supiera nada, que cuál era mi nombre y temblaba, y yo le dije: Yandel; ella dijo: no puede ser, para mí es un placer conocerte.
@alejoeder@AlcaldiaDeCali Gracias a vos que has estado en frente de esta tragedia...
Por eso vote y si me traen de nuevo las urnas, volvería a votar x vos.
Hay momentos en los que una ciudad deja de ser solo calles, edificios y hogares… y se convierte en una familia.
Hoy quiero agradecer a todos los que, en medio del miedo y la incertidumbre, decidieron ayudar.
A quienes dejaron por un momento a sus propias familias para salir a buscar y rescatar a otros.
A quienes arriesgaron su propia vida para salvar una vida más.
A los obreros, rescatistas, bomberos, voluntarios, médicos, conductores y a cada persona que puso sus manos, su tiempo y su corazón al servicio de los demás.
A esos negocios que, en lugar de pensar en vender, pensaron en alimentar. Que donaron comida, agua y lo que tenían para quienes estaban trabajando incansablemente por nuestra ciudad.
A quienes llevaron una botella de agua.
Un plato de comida.
Una herramienta.
Un abrazo.
Una palabra de aliento.
A todos los que estuvieron ahí cuando alguien los necesitó.
Gracias.
Quizás nunca sepamos los nombres de todos los héroes que aparecieron estos días.
Pero sabemos que estuvieron.
Y sabemos que gracias a ustedes, Cali sigue de pie.
Porque los terremotos pueden sacudir una ciudad…
pero no pueden derribar a un pueblo que decide levantarse unido.
Hoy más que nunca:
Somos Cali.
Somos familia.
Y nadie se queda atrás. ❤️
Video: Juan Henao