De estar en la calle bajo la lluvia a formar parte del Ejército Mexicano. . Durante un recorrido de vigilancia en Puebla, soldados del Ejército Mexicano encontraron a un perrito abandonado y empapado por la lluvia. Lo rescataron, lo bautizaron como “El 20” y ahora acompaña a los militares en sus rondines como un integrante más del equipo.
La noche que murió mi madre entendí algo que nadie te enseña: cuando una madre se va, el mundo no se detiene, pero el tuyo sí. Porque cuando ella se va, también se va el único lugar al que siempre podías volver.