Toda mujer llega a una edad donde solo quiere estar al lado de un hombre que haya terminado su etapa de niño, de mujeriego, mentiroso, infiel y que se enfoque en él y en ti, en construir algo sano y duradero.
Ningún hombre es perfecto, pero el que se memoriza tus cosas favoritas, es cariñoso, te dedica tiempo, tiene responsabilidad afectiva y te regala flores sin razón esta muy cerca de serlo.
Una relación sana no debería sentirse como un trabajo de rescate ni un examen constante. Son dos personas con sus vidas en orden decidiendo sumar. ¿Tan difícil es encontrar esa reciprocidad hoy en día?
Es tan real esa frase que dice: los hombres son los seres más detallistas y entregados con la mujer que aman. Y si no lo son, it’s because you are not that woman.