No se mancha la reputación de una compañía ejemplar donde 50.000 personas se rompen el lomo todos los días. Ellos merecen el respeto de todos.
No se usa el dinero de todos los argentinos para ganar una elección. No nos sobra ni corresponde.
No se usa el miedo y la mentira para extorsionar e intentar desviar el voto.
La democracia es de todos. Nos vemos el domingo.