Que carajo me importa el casamiento de Cristiano Ronaldo, mirá lo que subía la tía de Aranda el año pasado sobre su sobrino y Flores, ME VUELVO LOCO “MASTANTONTO”
Los argentinos no somos europeos y tampoco latinos, somos argentinos y eso es lo que el mundo no acepta. Somos esa mezcla del bombo indígena con la guitarra española para crear la chacarera a la que despues se le suma el acordeón alemán para crear el chamame, somos la comparsa que es una adaptación de la música afro, somos todo y no somos nada según los estándares mundiales porque no aceptan que somos simplemente argentinos y estamos orgullosos de eso.
Tal vez no lo advertimos ahora, pero algún día nos vamos a dar cuenta de la enormidad de este gesto. En la principal democracia del planeta se censuró el reclamo de Malvinas. El Gobierno argentino cedió gustoso. Y luego pasó esto…
Hay dos tipos de personas: las que consideran que esta es una oportunidad para dejar el pasado atrás y los que consideramos que es momento para reconectar con la historia, para enseñar sobre nuestras raíces y para tratar de pelotudos a los primeros.
Una cancha nunca será un campo de batalla y el fútbol no salda cuentas. Pero el miércoles jugamos contra ellos y hay madres que van a gritar por dos.
La pelota no cambia la historia. Apenas consigue, de vez en cuando, que el dolor espere 90 minutos antes de volver a golpear.