Y de mi boca salió un "ya no quiero saber nada de él, debo alejarme" y fue raro porque yo siempre quise saber de él, siempre quise que fuera él y que se quedara en mi vida.
Vi a una chica en tiktok diciendo: “él nunca supo que podía acompañarlo a todos sus sueños, porque nunca me invitó a soñar con él”. Y me quedé pensando en cuántos planes hice en mi cabeza para alguien que nunca me hizo lugar en los suyos.
Le demostré que incluso con sus mil peros, sus malas actitudes, su inmadurez y sus enredos podía ser amado y el me demostró que la que debía amarse era yo.
Cuando llegas a tu casa, entras a tu habitación y se te ponen los ojos llorosos porque tienes tantas cosas en la cabeza que no sabes cómo gestionarlas y ya ni sabes qué hacer con tu vida. Es horrible sentirse así.
Veintidós veces me he repetido que ya fue suficiente, pero al final del día la verdad me aplasta: te sigo esperando. Extrañarte dejó de ser un estado de ánimo para convertirse en mi manera de respirar.
Às vezes me pergunto se eu também passo pela sua mente no meio da tarde, ou se fui uma fase que você fechou sem se desarrumar. Eu continuo aqui, aprendendo a não me desmontar quando penso em você.
A veces me pregunto si yo también me cruzo por tu mente a mitad de la tarde, o si fui una etapa que cerraste sin despeinarte. Yo sigo aquí, aprendiendo a no desarmarme cuando te pienso.
Antes creía en eso de: "Si estamos destinados, nos encontraremos más adelante". Hoy ya no, hoy creo que el amor no se posterga: se elige en el presente, se construye con acciones, se cuida con acuerdos y se sostiene con compromiso. Lo que vale la pena no se deja para después.