Para entender lo que pasa, hay que haber llorado dentro del Calderón, que es mi casa. O del Metropolitano, donde lloraba mi abuelo con, con mi papá de la mano @Atleti@rubenuria
Soy de los convencidos de la necesidad de reformas constitucionales y de los escépticos de que vayan a realizarse porque en las instituciones que tendrían que aprobarlas no parece percibirse auténtica necesidad de llevarlas a cabo: nunca es el momento, siempre hay otra prioridad.