A veces, lo más valiente que puedes hacer es detenerte, cuidarte y recordarte que estás haciendo lo mejor que puedes. No es egoísmo, es amor propio. Respira, tómate un café y recuérdate que mereces paz, tiempo y espacio para sanar, crecer y seguir adelante con el corazón en calma
Para mí, una de las peores cosas de la vida adulta es tener que recoger los pedazos de ti y tener que guardarlos en el bolsillo y salir a cumplir con tus responsabilidades del día, no importa si estás triste o cansado.