¿Por qué Euclides Torres financió la camapaña de @petrogustavo la famosa P en Barranquilla, La Boquilla, Sincelejo, San Benito Abad y Corozal… y después su red se quedó con FENOGE?
Según Nicolás Petro ante la Fiscalía, Petro sí sabía. Los recursos pasaban por Pedro Flórez. Torres admite la logística y niega la plata. No hay condena. Todos se hacen los de la vista gorda.
¿Por qué el que pone la tarima y la plata en efectivo termina cobrando al Estado?
Cuatro contratos de FENOGE, más de $180.000 millones, en la mira de la Procuraduría: — UT Energiza, ~$96.000 millones en paneles solares del Caribe. Iluminación Moderna, vinculada a su red, con el 90%. Un solo competidor real. — UT Efisolar / ET Progresiva, eficiencia energética. Neveras a más de $9 millones y aires a más de $10 millones. — Consorcio Interluces, $5.300 millones de interventoría. Investigaciones periodísticas encontraron que empresas de la misma órbita vigilaban a empresas de la misma órbita. “Euclides vigila a Euclides.” — UT Enfeco, $69.847 millones en soluciones solares.
¿Por qué SIC, CNE, Fiscalía y Procuraduría lo tienen en el radar y nadie lo condenó? Nadie hizo nada en 4 años de escándalos y pruebas.
La Fiscalía lo menciona en el caso Nicolás Petro, con Day Vásquez y un apartamento descrito como “contentillo”. La Corte lo llamó por financiación de congresistas del Caribe. Benedetti fue la puerta. Pedro Flórez, el enlace.
Pero la secuencia está a la vista: tarima en 2021, contratos en 2022-2025, visa revocada en 2026.
¿Por qué en Colombia eso no alcanza y tuvo que venir Estados Unidos a quitarle la visa y sancionarlo?
¿Quién lo protege? Debe de responder y contar todo lo que sabe.
Ahora que Daniel Quintero y su hermano Miguel están en el banquillo, vale la pena recordar esta historia publicada hace tres años por @elcolombiano a la que la Fiscalía no le prestó atención. Tal vez sería el caso más grave de corrupción de esa alcaldía.
¿Y si el mayor peligro para nuestra sociedad no fuera la maldad, sino la estupidez?
La alarmante teoría de Dietrich Bonhoeffer que explica el mundo de hoy.
La Teoría de la Estupidez de Bonhoeffer:
El peligro silencioso
Durante los años más oscuros de la Alemania nazi, el teólogo y pastor Dietrich Bonhoeffer reflexionó desde su celda sobre cómo una sociedad culta y moderna había caído en la barbarie colectiva.
Su conclusión fue revolucionaria y alarmante:
la estupidez es un enemigo del bien mucho más peligroso que la maldad misma.
👉 ¿Por qué es más peligrosa que la maldad?
Contra la maldad se puede luchar:
se puede denunciar, combatir e incluso legislar en su contra.
El malvado, en el fondo, suele tener conciencia de que está rompiendo las reglas.
Con la estupidez, en cambio, estamos completamente indefensos.
La persona dominada por ella es impermeable a los argumentos lógicos y a los hechos objetivos.
Si se le presentan pruebas que contradicen sus dogmas, simplemente las ignora o las tacha de irrelevantes.
Al sentirse completamente segura de sí misma, se vuelve agresiva y sumamente peligrosa al ser confrontada.
No es un defecto intelectual, sino moral
Bonhoeffer aclaró que esto no tiene nada que ver con el coeficiente intelectual o el nivel educativo. Existen mentes brillantes que operan bajo una profunda estupidez y personas sencillas que desbordan sabiduría moral.
La estupidez ocurre cuando un individuo renuncia voluntariamente a su capacidad de juicio propio.
👉 El contagio social y el rol del poder
Para el pensador, la estupidez es un fenómeno sociológico.
Observó que el ascenso de una fuerte estructura de poder (política o religiosa) infecta de estupidez a gran parte de la población.
Al integrarse a un grupo o adoptar ciegamente una ideología, el individuo sacrifica su independencia interior.
En este estado, la persona ya no piensa por sí misma:
se convierte en un repetidor de eslóganes, consignas y narrativas prefabricadas.
Al delegar su conciencia al colectivo, se transforma en una herramienta dócil capaz de cometer o justificar las mayores atrocidades sin experimentar remordimiento alguno.
👉 La conclusión de Bonhoeffer
La estupidez no se cura con más instrucción o datos, sino con un acto de liberación interna y coraje moral.
Hasta que el individuo no recupere la valentía de examinar sus ideas de forma autónoma y de tolerar la incomodidad de contradecir a su propio grupo, seguirá atrapado en este peligroso letargo.
El escudo perfecto. Parte II
Por Carolina Restrepo Cañavera
Esta maana, me levanté pensando en lo que pasó anoche frente a la sede regional del @ICBFColombia . No pensaba en las paredes pintadas, porque las paredes se vuelven a pintar. Tampoco en los insultos, las arengas, el “Palestina libre” , que por supuesto, no podía faltar. Pensaba en los niños y adolescentes que estaban allí. Y, sobre todo, pensaba en los adultos que estaban detrás.
Colombia lleva décadas hablando del reclutamiento de menores como una tragedia que ocurre lejos. En la selva, en una vereda apartada, en territorios controlados por grupos armados. Conocemos la imagen, un niño convertido en instrumento de una guerra que nunca fue suya, y aprendimos algo fundamental, cuando vemos a ese niño no buscamos al responsable en él. Miramos al adulto que lo reclutó, a la estructura que lo utiliza y, finalmente, al interés para el cual lo necesita.
También aprendimos que detrás de muchas de esas guerras no había ideología. Había control territorial, rutas, narcotráfico y dinero, mucho dinero.
El discurso podía hablar de revolución o justicia social, el negocio era bastante más concreto.
Esta mañana pensé que quizá llevamos demasiado tiempo mirando hacia la selva para encontrar algo que podemos tener aquí al lado.
No estoy diciendo que sean fenómenos jurídicamente iguales, no lo son. Estoy hablando de algo más elemental, adultos que convierten a menores en instrumentos de intereses que son de los adultos. Allá puede ser para controlar un territorio o proteger el negocio del narcotráfico. Pero aquí?
Para entender la pregunta hay que entender qué es el ICBF.
Esta no es una oficina más del Estado., es una entidad con 33 regionales, presencia en más de mil municipios y un presupuesto cercano a los 12 billones de pesos. Un verdadero bocatto di cardinale para cualquiera que entienda cómo funcionan el poder territorial, la política y la contratación pública en Colombia.
Porque esos 12 billones se convierten en contratos, operadores, alimentación, infraestructura, servicios y atención en prácticamente todo el territorio nacional. Alrededor de una entidad de ese tamaño se mueven enormes intereses económicos y políticos. Pretender que no existen sería de una ingenuidad monumental.
Y entonces la escena empieza a verse distinta.
Aquí no hay cultivos de coca ni rutas del narcotráfico. Aquí hay contratos, operadores, presupuesto, poder territorial, dinero. Muchísimo dinero. Y tiene una particularidad, es la plata de la niñez de Colombia.
Por eso resulta tan fácil utilizar a la niñez cuando quien lo hace puede escudarse en una buena causa. Quién puede estar en contra de defenderla? Precisamente por eso hay que aprender a mirar detrás del discurso. Quién organiza, quien convoca, quien financia, quien ha contratado, quien contrata, quien controla operadores, quien gana y quién puede perder cuando empiezan a revisarse las cosas.
Eso quiero saber de lo que ocurrió anoche.
No tengo nada que reclamarles a los niños y adolescentes que estaban allí. Mi obligación es protegerlos. Mis preguntas son para los adultos. Quién los llevó? Quién decidió exponerlos? Quién organizó aquello? Y qué estaba defendiendo realmente?
No voy a presumir la respuesta. Voy a buscarla.
Si hay contratos, seguiremos los contratos. Si hay intereses económicos, seguiremos el dinero. Si hay intereses políticos, sabremos quiénes están detrás.
Porque tal vez esa sea la parte que todavía nos falta entender. En la selva aprendimos a mirar detrás del niño con un fusil. Aquí también tendremos que aprender a mirar detrás del niño con una pancarta.
No son las mismas conductas, pero ningún adulto tiene derecho a convertir a un menor en instrumento de su poder, de su negocio o de su causa.
Anoche creyeron que miraríamos las paredes? No. Vamos a seguir mirando.
Porque la plata de la niñez es para la niñez. Y la niñez no puede ser el escudo perfecto de quienes quieren seguir viviendo de ella.
El Libro de la Verdad se me hizo flojo. Más bien, @ABDELAESPRIELLA y @jrestrp deberían ponerle cuidado a la acumulación de OPS por parte de contratistas como persona natural directa. Personas que pasean 6, 7 u 8 entidades distintas AL TIEMPO con salarios mensuales a los de un Ministro o viceministro. Aquí dejo una lista del top 10 de contratistas con mayores contratos en lo que va en el año y cuántos de esos contratos están activos hoy 20 de agosto. Oculto sus nombres porque no quiero bodegas encima que intenten desviar la discusión. Quien desee el archivo, me lo puede solicitar.
Si bien esto es legal (habrá que ver qué ponen estas personas en la dedicación en los estudios previos), SÍ plantea el gasto en OPS y cómo estos tienen una fuerte carga clientelar. Fácilmente un contratista de estos pueden ser 6 o 7 personas a las que se les da la oportunidad de trabajar para el Estado Colombiano y que estén en mayor capacidad técnica y disponibilidad de tiempo para realizar las obligaciones que la actividad requiera en cada entidad.
DENUNCIA!
La Agencia Nacional de Infraestructura @ANI_Colombia se convirtió en el fortín personal de Mario Alcocer (primo de Verónica Alcocer). Sin disimulo alguno, armaron una rosca de poder repartiendo los cargos clave a sus allegados de Sincelejo:
Gerencia General: Torres Yarzagaray (Sincelejo).
Subgerencia: Roberto Uparela Brid, socio de Mario (Sincelejo).
Gerencia de Proyectos: Luis Oreste Baracchi, mano derecha de Mario, su exconcejal, excandidato a la Cámara y ex-UTL del Senado por años (Sincelejo).
La jugada es clara: varios amigos en común entre Mario y cercanos a @ABDELAESPRIELLA le están ayudando a camuflarse para operar desde las sombras. Mario necesita desesperadamente el control de esa entidad para financiar y catapultar su aspiración o la de su esposa a la Gobernación de Sucre.
¿Hasta cuándo el patrimonio y las instituciones del país seguirán siendo la caja menor de las roscas políticas locales? ¡Ayúdanos a difundir este descaro!
Les comparto un resumen de los momentos más brillantes de Gustavo Petro, fuente inagotable de sabiduría, sensatez y cordura.🤩
Pregunta genuina: ¿En qué momento pensaron que este sorete era un referente para Colombia? 🤔
Estimado @Melquisedec70 la "firma de abogados" no es la única empresa nueva del imputado y próximo acusado, hermano del futuro imputado y amigo de otros 50 imputados, al parecer desde finales de 2025 pasó en más de una ocasión por la cámara de comercio, creando desde empresas generadoras de energía hasta extractoras de oro y metales precioso, acá te cuento más🧵
#Política| El senador Paulino Riascos lanzó una de las críticas más duras contra el Gobierno de Gustavo Petro y contra sectores del Pacto Histórico, al asegurar que se siente traicionado después de haber acompañado el proyecto político que llevó al mandatario a la Presidencia.
Riascos afirmó que durante su paso por el Gobierno encontró una falta de inversión para las comunidades afrocolombianas y aseguró que recibió el mensaje de que los recursos del Departamento de Prosperidad Social estaban orientados principalmente a los pueblos indígenas. “Yo me voy dolido porque a este gobierno el pueblo negro no le interesó para la inversión”, expresó.
El congresista sostuvo que fue marginado dentro del proyecto político pese a haber respaldado gran parte de las iniciativas del Ejecutivo en el Congreso. También rechazó afirmaciones que, según él, buscan imponer una orientación política única a las comunidades afrodescendientes y defendió la libertad de cada ciudadano para votar según su criterio.
Durante su intervención aseguró que las regiones del Pacífico enfrentan presiones de grupos armados y pidió a los habitantes del Chocó y del litoral votar sin miedo. “Voten como quieran y yo no voy a juzgar a ningún negro el domingo”, manifestó.
Riascos fue más allá al revelar las consecuencias personales que, según él, ha sufrido por su distanciamiento con el petrismo. “Perdí mi familia, perdí mi casa, perdí mi pueblo por haber creído en este cambio”, afirmó, al tiempo que denunció amenazas en su contra y dificultades para regresar a algunas zonas de su región.
El senador cerró su mensaje con una advertencia dirigida a las comunidades afrocolombianas, insistiendo en que ejerzan libremente su derecho al voto y asuman las consecuencias de esa decisión política. Sus declaraciones se producen a pocas horas de la segunda vuelta presidencial y evidencian una nueva fractura dentro de sectores que respaldaron al actual Gobierno.
🔸#RunRunPolítico
Un llamado a los que piensan votar en Blanco
No soy abelardista. No pertenezco a la manada, no repito “firmes por la patria”. De hecho, si Abelardo de la Espriella llega a la Presidencia, seguramente ejerceré frente a su gobierno el mismo control ciudadano que hice con los gobiernos de Duque y Petro.
Pero en esta elección tengo una convicción: desde el punto de vista democrático y moral no hay equivalencia entre las dos opciones. Mi voto será por Abelardo de la Espriella, no como acto de adhesión incondicional, sino como decisión de defensa constitucional frente a la continuidad de un proyecto que, a mi juicio, representa un riesgo inminente para la democracia .
Y Negar ese riesgo, a estas alturas, exige una dosis muy alta de ciego sesgo. Pues las alternativas que tenemos al frente no son iguales.
Sobre la candidatura de Cepeda: gobernadores, alcaldes, altos mandos militares y distintos medios han advertido las presiones de grupos armados sobre la población para coaccionar el voto. Y el país no puede normalizar que el “voto fusil” se convierta en parte del lenguaje electoral ordinario.
Esa es, quizá, una de las mayores derrotas morales de nuestra época: que, pese a esas denuncias, algunos pretendan hacernos creer que Cepeda " se la juega por la vida" o que representa la opción más ética.
A ello se suma otro riesgo: la continuidad del proyecto constituyente . Cepeda últimamente ha sido ambiguo sobre el tema, para facilitar adhesiones oportunistas, pero nadie puede ignorar que la constituyente es pieza central del proyecto político petrista. Y la historia latinoamericana enseña que las democracias también pueden desmontarse invocando al pueblo y reformando las reglas del juego desde adentro.
Además, Cepeda es la continuidad de un gobierno marcado por la corrupción, la destrucción del sistema de salud, el deterioro de la seguridad, la complacencia frente a estructuras armadas y el irrespeto permanente por los límites institucionales. Que ha degradado la dignidad presidencial. Por eso, un voto por él es legitimar esa forma de gobernar.
Pero incluso si alguien considera que ambas opciones son igual de malas, populistas o riesgosas, hay una razón institucional para no ponerlas en el mismo plano: con Abelardo seguiremos teniendo Constitución del 91, separación de poderes y herramientas para hacer oposición. Con Cepeda, en cambio, estaríamos ante una reelección material del petrismo, pero con muchos menos contrapesos.
Y es que Cepeda iniciaría gobierno con fiscal, procurador y contralor elegidos por Petro; consolidará mayorías en la Corte y en el Banrepública; y contará con una bancada significativa en el Congreso, reforzada por mermelada. En ese escenario, los controles que limitaron parcialmente a Petro dejarán de funcionar.
El resultado sería lo que el profesor Mauricio Gaona llama una dictadura constitucional: un régimen que conserva apariencia de democracia, pero vacía de contenido la separación de poderes, los controles institucionales y el sistema de pesos y contrapesos.
Por eso, más allá de simpatías o antipatías personales, esta elección exige un balance serio. No se trata de escoger un líder perfecto. Se trata de preservar las condiciones mínimas para seguir discutiendo en libertad, haciendo oposición y defendiendo la democracia.
Frente a Abelardo, habrá control, crítica y oposición. Frente a Cepeda, el riesgo es que mañana ya no existan las mismas herramientas para ejercerlas.