Es profundamente preocupante y vergonzoso escuchar en televisión nacional que la Universidad de Montevideo (@UnivMonteVideo) tuvo que ponerle límites a Tato (Santiago Algorta) —un adulto de 30 años— para que no se sobrepasara con alumnas, quienes claramente podrían ser menores de edad, considerando que esta persona no debería estar a cargo de cursos superiores.
Es un total disgusto. Una vergüenza para la institución. Muy grave.