Lula es un chico de Soros, lo sabemos. Soros está enfrentado a Netanyahu, eso se sabe poco. Soros financia ONGs en Israel contrarias al Likud, el partido de Netanyahu. Netanyahu acusa a Soros de ser aliado de Hamas y de Irán. Netanyahu aparece ante los suyos, al enfrentarse a Soros, como un soberanista. A nivel internacional, el choque Soros vs. Netanyahu se corresponde con el choque demócratas vs. republicanos en EEUU. En el caso brasileño, Lula representa al Brasil tradicional, luso-mestizo y católico, aunque progre. Bolsonaro representa al anglosionismo conservador y evangélico neopentecostal. La dialéctica hace extraños compañeros de cama.
Lula no es santo de mi devoción
Con Venezuela nos traicionó. Maduro fue quien más lo respaldó cuando lo encarcelaron en 2018 mediante el lawfare de Lava Jato, un proceso amañado por el que terminó condenado e inhabilitado políticamente. Después, Lula no movió un dedo por Maduro. Bueno, sí movió los dedos, pero en su contra.
Peor aún, torpedeó la entrada de Venezuela a los BRICS, cerrándole una vía para reducir su dependencia financiera de Occidente y estrechar lazos con Pekín. Quizá así se habría evitado incluso el bombardeo del país por los gringos y el secuestro de su presidente.
Detrás de esa decisión pudo haber un pacto con Washington o el interés de Brasil por preservar su supremacía regional. No lo sé. Lo cierto es que la tibieza de un Lula descafeinado ha dejado una huella negativa en nuestro continente.
Pero mi balance de Lula no puedo quedarme en sus traiciones y limitaciones. Me toca actualizarlo.
Para dimensionar su victoria, debemos repasar el contexto regional: una derecha envalentonada, derrotas sucesivas del campo popular y una ofensiva de injerencia, fraude y guerra cognitiva que parecía avanzar sin resistencia.
En Argentina 🇦🇷, Milei llegó al poder convirtiendo el malestar social en combustible para la extrema derecha mediante una maquinaria mediática de guerra cognitiva capaz de moldear el sentido común.
En Chile 🇨🇱, Kast avanzó tras el gobierno de Boric, cuya moderación terminó siendo funcional al imperialismo.
En Bolivia 🇧🇴, Rodrigo Paz, un español, capitalizó el desgaste de Arce y Evo Morales, agravado por sus disputas internas.
En Colombia🇨🇴, De la Espriella, ciudadano estadounidense, y en Ecuador🇪🇨, Noboa, nacido en Estados Unidos, representan candidaturas vinculadas a un escenario de estrechos y descarados lazos con EEUU.
En Honduras 🇭🇳, Asfura ganó con el respaldo público de Trump, quien volvió a jactarse de la intervención estadounidense.
En Perú 🇵🇪 y Paraguay 🇵🇾, Keiko Fujimori y Santiago Peña forman parte de ese mismo panorama de oligarquías alineadas con los intereses gringos.
Aunque cada país tiene su propia dinámica, estos procesos no son fenómenos aislados. Detrás operan redes políticas, económicas, mediáticas y tecnológicas que conectan a las derechas nacionales y articulan una ofensiva regional.
Las redes de Fernando Cerimedo y La Derecha Diario, por ejemplo, extienden su influencia por distintos países. A esto se suma la capacidad de los conglomerados mediáticos y las plataformas digitales, como Meta, para condicionar la circulación de información, amplificar determinados discursos y manipular la conversación pública.
También intervienen las iglesias evangélicas sionistas, cuyo modelo de movilización electoral, inspirado en el Partido Republicano y los televangelistas, tuvo un papel importante en el continente y, particularmente, en Brasil, al movilizar el voto evangélico a favor de Bolsonaro.
Esta convergencia tiene, además, una dimensión tecnológica y militar. La influencia del sionismo y sus vínculos con estructuras de poder estadounidenses deben analizarse también en relación con las tecnologías de vigilancia, inteligencia artificial y ciberseguridad, así como con su posible utilización en procesos electorales.
Las experiencias de vigilancia y guerra tecnológica en Palestina muestran hasta dónde pueden llegar estas capacidades. La cercanía política que Flávio Bolsonaro ha exhibido con Netanyahu ilustra, además, la convergencia entre sectores de la derecha latinoamericana y el Gobierno israelí. La intervención tecnológica del sionismo en los sistemas electorales constituye otro frente de esta disputa.
A todo esto se sumaban, en Brasil, las casas de apuestas, los conglomerados mediáticos capaces de intervenir en el deporte y en la formación de la opinión pública, y las plutocracias empresariales y mediáticas ante las que los progresismos suelen mostrarse demasiado condescendientes.
En resumen, el cóctel que doblega a América combina la injerencia de Washington, la desinformación con IA, las redes digitales de propaganda, las tecnologías de fraude sionistas, la superioridad de recursos del fascismo —millonadas de dólares— y la incapacidad de los gobiernos progresistas para defenderse en los terrenos político, cultural y comunicativo.
Las sociedades de la democracia liberal burguesa no votan al margen de las relaciones de poder. De ahí la disputa con los grandes capitales, las redes y las estructuras que trabajan para inclinar la balanza.
Mientras la derecha perfecciona sus mecanismos de organización, propaganda e intervención, buena parte del progresismo sigue siendo demasiado condescendiente con los poderes económicos y mediáticos y demasiado débil en la construcción de alternativas propias.
Esa maquinaria de fraude, de trampa y de ladrones es la que hay que vencer. Y esta vez no pudo contra Lula.
Lula ganó por un margen estrecho, en un escenario en el que los pronósticos eran reservados y muchos apuntábamos a un desenlace parecido al colombiano.
En Brasil🇧🇷, en el plano nacional, para mí Lula es un crack y tiene mi respeto completo.
En el plano internacional, en cambio, sigue siendo el que nos falló. Las dos cosas son ciertas. Reconocer una no obliga a borrar la otra.
Brasil es medio continente en términos de peso político y económico, y veníamos de una racha terrible para el campo popular. La victoria de hoy es alentadora.
Que esa diabólica maquinaria pueda frenarse cambia el ánimo de toda la región. Brasil demostró que la derrota no es inevitable, que la derecha no tiene garantizado el triunfo y que la correlación de fuerzas se puede disputar.
Pero eso no se consigue con buenos discursos ni esperando que la gente, por sí sola, termine dándose cuenta de quién tiene enfrente.
La guerra cognitiva se enfrenta con radicalización, debate, movilización masiva, organización política, formación de conciencia y capacidad para disputar el sentido común.
No debemos resignarnos. Ojalá México🇲🇽 lo entienda a tiempo.
Sobre Colombia, pensaba que incluso con Petro al frente habríamos podido perder, porque la maquinaria es brutal. Cepeda me pareció demasiado tibio e insípido para la magnitud de la disputa. Aun así, y con lo visto en Brasil, ahora creo que una movilización en todos los frentes, como la que hizo Lula, acompañada de mayor confrontación y cierta radicalización, habría permitido evitar que el "matagatos", Abelardo, se nos subiera al poder.
No basta con tener razón ni con representar, al menos en el discurso, los intereses populares. Hay que construir la fuerza social capaz de defenderlos y convertirlos en una mayoría política.
Finalmente, la experiencia de Lula plantea, además, una pregunta de fondo para la izquierda latinoamericana:
¿Hasta dónde puede llegar un proyecto emancipador que busca transformar la sociedad sin confrontar las estructuras económicas que reproducen la desigualdad?
El problema del reformismo no está en cada concesión táctica, sino en convertir la conciliación con las clases dominantes en una estrategia permanente.
Cuando eso ocurre, como dice @jonathanconth, la democracia liberal se limita a gestionar el capitalismo en lugar de construir las condiciones para superarlo.
Esa es una de las lecciones que la izquierda debería sacar de su propia historia.
De lo contrario, estaremos eternamente en la misma paridera del péndulo "izquierda"-derecha: celebrando una victoria que no transforma las condiciones de fondo y lamentando después el regreso de quienes nunca dejaron de tener el poder real.
Esto es muy sencillo. Los trabajadores brasileños votaron al tipo que les redujo la jornada laboral. Lo más coherente del mundo.
Los incoherentes son los trabajadores argentinos que votan al que los obliga a tener tres trabajos para llegar a fin de mes.
¡Felicidades Lula! Cuánto tenemos que aprender del pueblo brasileño
Recordatorio: los anglosajones no respetan la libertad ajena y, por su naturaleza barbárica, siempre intentarán robarte y atacarte para hacerse con tus recursos
Que Lula haya ganado es bueno, pero la democracia liberal sigue siendo un régimen muy débil para defenderse de ellos
Esto no es la última película de Harry Potter, son las batallas campales en Albania contra el gobierno sionista corrupto de Edi Rama, donde los manifestantes bañaron en pirotecnia, láseres y molotovs a las fuerzas represivas.
Europa arde, no aguanta más corrupción capitalista.
Prepárense para leer por todos lados que hubo fraude en Brasil. Y si no pueden instalar eso, van a instalar la de que es un pueblo manipulado. Porque la cosa siempre es así: si gana la derecha oligárquica, es noble y democrático. Si gana el partido popular, es corrupto y fraudulento. Son de manual.
@carlaescoffie@GOlimpista "Rebelión en la granja no es mas que un ataque a la Revolución Bolchevique", "1984, es un plagio descarado y sin escrupulos de la obra Nosotros del olvidado escritor ruso, Evgeny Zamyatin, curiosamente otro feroz anticomunista y odiador de los bolcheviques".
Tras desmontar a Churchill, Gandhi, Teresa de Calcuta, Dalai Lama... hoy toca desenmascar a uno de los escritores mas influyentes del siglo XX, George Orwell.
¿Y si os dijese que Orwell fue un plagiador, un chivato de la CIA y el Mi6, un antisemita, un racista, un homofobo...?
Traduzco: la élite Epsteniana no puede permitir que su plebe adquiera un conocimiento de la realidad socioeconómica alternativo, el chino, en el que dicha élite estaría encarcelada, o muerta, por mala praxis, traición, pederast1a o todas al mismo tiempo.
Un país humanista como el México eterno no puede ser filo-Genocida ni filo-$ionista como los desvergonzados partidos de la $oro$cracia:Pan/PRI/MC/$ono$/el sector jacobino de Morena etc
Los oligarcas anglosajones necesitan demonizar el socialismo de todas las formas posibles porque, de vivir en un sistema como el chino, hace tiempo que hubiesen sido detenidos, o ejecutados, por acaparar tamaña cantidad de riqueza devolviendo tan poco beneficio social.
So, the Biden administration knew that an American journalist was kidnapped and interrogated by the Israelis for doing his job and their only response was to do nothing. Got it.
🇨🇳🇺🇸 Recordatorio: Facebook estuvo disponible en China
Sin embargo, en la ola de terrorismo uigur de los 2009-14, se demostró que los atacantes usaban Facebook para comunicarse.
China exigió la colaboración de FB y se negaron.
¿Solución? Fuera del país. Con China no se juega.
Si tú crees que los agentes de la CIA fallecidos en Chihuahua —uno miembro de las fuerzas especiales y otro un exmarine, altamente capacitados en guerra no convencional— estaban ahí nada más para dar un tallercito de drones, tengo un coche de segunda mano que venderte. #Masiosare
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La 4T es el Islam.
El peje es Mahoma que es el único que habla con Allah en este caso El Pueblo. Su libro sagrado es El Capital.
Y Sheinbaum es el Ayatola.
Esto es una calca islámica, todo es lo mismo. La izquierda o lo que sea que se digan, su finalidad es reinar en el caos.
Fernando Cerimedo orchestrated every major victory for Trump in Latin America over the past 2 years
His mentor was Israeli foreign agent Brad Parscale
Now that his plots are being exposed, the horrors of the Donroe Doctine are on full display