Soy mamá de una niña muy 12 🥰 #KuincyCamila y por ella me gusta alzar mi voz por los derechos de las personas con discapacidad y sus familias. #SiSePuede♿️
@Registraduria Me gustaría saber cómo van a garantizar el voto accesible para las personas ciegas en los diferentes puntos de votación. 🗳️ En Medellín en el mes de marzo No se garantizó la accesibilidad en los tarjetones y las personas ciegas no pudieron votar de manera autónoma.
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De pobre no se sale trabajando
Por: @TrujilloUrrea
Está en cartelera el documental “El juego de la vida” de Andrés Ruiz, una película basada en los hallazgos de la Encuesta Longitudinal Colombiana (ELCA), realizada por la Universidad de los Andes, y, seguramente, la investigación social más importante hecha en este país. La ELCA les hizo seguimiento a 10.000 hogares rurales y urbanos durante 12 años con el propósito de determinar trayectorias de movilidad social e identificar trampas de pobreza.
En el documental se presenta una fracción de la muestra recogida en la Encuesta, vemos las caras de sus protagonistas y en sus voces escuchamos el relato habitual del país. Ruiz logra con su cámara hacerle justicia a ese mandato de las ciencias sociales que procura humanizar las cifras. Cuando conocemos quiénes son los que no pudieron cumplir sus sueños por las circunstancias, o por las malas decisiones que tomaron, es probable que nuestro compromiso con esa realidad sea mayor a si leemos que en Colombia se necesitan 11 generaciones para salir de la pobreza. Más allá de si eso es cierto o no.
La película en general logra su objetivo: que conozcamos las dificultades de aquellas personas que nacen debajo de la escala social, que tienen que jugar el juego de la vida con unas muy malas cartas. Hubo dos cosas que me llamaron mucho la atención y que no necesariamente son asuntos que se mencionan de forma explícita en la narración en off que nos hace el director, pero que sí se insinúan en las imágenes, y que son evidentes cuando pensamos en la pobreza.
Lo primero es esa especie de inequidad en la posibilidad de equivocarse. Las personas que viven en condición de pobreza o que tienen posibilidad inminente de caer en ella, no pueden tomar malas decisiones. Viven tan al límite que cualquier error resulta determinante en sus trayectorias de vida. A los ricos eso no les pasa. Las equivocaciones no son tan costosas y pueden utilizar todos los recursos con los que cuentan para resarcirlas. En la película vemos que una sola mala decisión terminaba definiendo el curso vital de los protagonistas, sobre todo cuando se trataba de existencias sobre las que pesan más desigualdades como es el caso de las mujeres. Los embarazos juveniles son una circunstancia que sigue siendo decisiva en la movilidad social.
Lo segundo tiene que ver con el capital social y el capital simbólico. Y acá creo que está lo central de la mayoría de estudios sobre pobreza y que la película retrata muy bien. La historia de Andrés Ruiz, que es a la vez protagonista y director del documental, nos sirve para profundizar en este punto. La movilidad social no depende tanto del esfuerzo individual y el trabajo duro, sino de la posibilidad de conectarse con personas y entornos que posibiliten el ascenso económico. Ruiz, el “agrogomelo”, ascendió en la escala socioeconómica porque, además de trabajar duro, tenía de base algunas características que resultan definitivas.
Como él mismo lo dice, era un hombre blanco de ojos verdes que tenía algunos de los atributos simbólicos de pertenencia a una clase social. Y no solo eso, al llegar a la Universidad de los Andes, su forma de hablar, y sus maneras en general, se transformaron, se adaptaron a lo que Norbert Elias llama “la etiqueta” para acceder a ciertos privilegios.
A la forma de hablar, de verse, de relacionarse, se le sumó el relacionamiento con personas fuera de su clase social de nacimiento, lo que Bourdieu llama “el capital social”. Ruiz no contaba con eso en su mano inicial, pero adoptando ciertos códigos, logró tenerlo. En un momento de la película él hace una confesión, nos dice que muchas veces tomaba el mismo bus que sus compañeros y compañeras para que pensaran que él vivía en un barrio similar al de ellos. También cuenta que aprendió inglés no por una cuestión de mejoría académica, sino para poder hablar como ellos, para adoptar las maneras de una clase social.
“El juego de la vida” es otro testimonio de que ni en Colombia ni en el mundo salir de la pobreza es una cuestión solo de trabajo duro. Es, también, y en mayor medida, una cuestión de suerte, de conexiones y de etiqueta. De capital social y simbólico. El documental es una pieza muy valiosa porque presenta evidencia empírica que cuestiona relatos sociales bastante populares en la sociedad contemporánea, que afirman que “el que quiere puede” o que el progreso material es una cuestión de esfuerzo y mérito, asumiendo como verdades reveladas lo que en realidad son cuentos de fantasía neoliberal.
Las películas que me inspiraron para hacer “El juego de la vida”. Siempre hay fuentes de inspiración, otras obras donde uno encuentra alguien que hizo lo que uno quiere hacer y sirve para revisar, analizar y pensar lo que uno sintió y quiere o no quiere lograr. Acá algunas de las películas que vi muchas veces y me aportaron para hacer o no hacer en El juego de la vida. #documental #eljuegodelavida
Que meses taaan bonitos nos esperan a los fans de @shakira, ‘Dai Dai’ aún no ha salido y ya está por todos lados!!! 🙌
Miren a estos niños de Nairobi Sklum… que lindos!! 😍😍
Muchos no se imaginan lo trascendente de esto. Caetano y María Bethania hicieron parte de Tropicalia, un movimiento cultural que pretendía guardar lo más puro del sonido brasileño en los peores años de las dictaduras en ese país.
Mi camino por los cuidados paliativos pediátricos empezó hace casi diez años.
Después de ser pediatra por unos cinco años, me empecé a encontrar con niños con enfermedades graves y terminales, y no había aprendido cómo manejar su dolor y otros síntomas que los aquejaban.
Eso no podía seguir siendo así.
Empecé a investigar y apareció la palabra “cuidados paliativos”. Ahí todo tuvo sentido, esos niños y familias que tanto sufrían por estas enfermedades no debían pasar por eso. Iba a hacer lo posible por aliviarlos.
Empecé a estudiar fuera del país, porque hasta ese momento esa subespecialidad no existía en Colombia, y volví a acompañarlos. La mejor decisión que he tomado en mi vida. Poder mejorar su calidad de vida hasta el final de sus vidas es un honor y privilegio.
Pero también en un país como Colombia empecé a ver a familias que venían de áreas rurales, selva, lugares distantes. Horas en lancha, a caballo, en lo que pudieran para poder recibir atención médica.
Y cuando no había opción de curación, solo había dos opciones: morir en el hospital, lejos de seres queridos y ese lugar feliz; o morir en el hogar, pero sin acompañamiento y probablemente pasándola mal.
Porque si, desafortunadamente los niños y jóvenes también mueren, y deberían hacerlo en el lugar que quieren o en el mejor lugar posible para ellos.
Por eso surgió la opción del hospice, un modelo que existe hace más de cincuenta años lugares como UK o USA, pero que acá es casi inexistente, menos para niños.
Un lugar donde se brinda atención en salud, con médicos, enfermeras, psicología, trabajo social, acompañamiento espiritual; pero que se parece más a una casa que a un hospital: amplio, amable, cómodo. Lo que merecen.
Por eso ahora estamos en esta tarea: poder crear el primer hospice pediátrico de Colombia en Bello, Antioquia. El primero de muchos.
Gracias por leerme. Ojalá lo logremos.
https://t.co/6PBbXHkNOs
Cuando alguien te diga que no te habló en todo el día "porque estaba ocupado"
Solo recuerda que un astronauta le marcó a su esposa DESDE LA LUNA, para decirle "Te amo desde la luna"
Beethoven’s Moonlight Sonata becomes something almost otherworldly in the hands of Igor Levit.
There’s a rare kind of stillness here—where every note feels like it’s breathing, and silence speaks just as loudly as sound. A deeply emotional, almost cinematic interpretation of Ludwig van Beethoven’s timeless Moonlight Sonata, as performed by Igor Levit.
La educación es un derecho humano.
Sin embargo, millones de mujeres jóvenes y niñas en todo el mundo aún enfrentan barreras para aprender.
🔁 Un futuro mejor para todos comienza con un acceso inclusivo a una educación de calidad.
No todos pueden cerrar el Madison Square Garden así. Dua Lipa lo hizo en cuatro noches pero el final fue con Lenny Kravitz en el escenario. Sin aviso. Y todo cambió.
“It Ain’t Over ‘Til It’s Over” sonó distinto. No es un concierto es de esos momentos que no se repiten...
When Andrea Bocelli and Matteo Bocelli share the stage in Perfect Symphony, it feels like more than a duet—it feels like a passing of light between generations. 💝🎶🌼
Tan cierto lo que dices. Da impotencia ver cómo quieren es solo figurar, y nada que ver con lo que se debe de hacer bien y no solo por pantalla. En fin, esperemos que se acabé pronto la propaganda y de coloquen las pilas hacer mas sin tanta cháchara.
La gobernanza en Antioquia se fracturó desde que los gobernantes empezaron a ver la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia como trampolín electoral para viabilizar sus aspiraciones presidenciales. No gobiernan, se la pasan en campaña. Eso está pasando hoy. 😒
Moverse en Medellín sigue siendo un reto, y más cuando las nuevas infraestructuras no tienen en cuenta el diseño universal y tampoco el cumplimiento de la NTC 6047. Importante que todas las nuevas infraestructuras se revisen y apliquen estos temas @AlcaldiadeMed@FuerzaIncluyent
Moverse por Medellín es todo un reto para 123.000 personas con discapacidad. A pesar de los avances en infraestructura, aún existen barreras en el transporte, el espacio público y la cultura ciudadana. Le contamos.
https://t.co/dXmg2g7dj3
Ahora sé por qué nos callamos. Porque en este mundo creado por y para los hombres es más fácil vivir con un secreto que con una etiqueta.
https://t.co/rskHEFlNTQ
❤️🩹#NoAlPactoDeSilencio 82 escritoras, periodistas y columnistas, mujeres con voz pública, le hacemos unas preguntas a @CaracolTV sobre las recientes denuncias de violencias basadas en género. 1/3
♿ Noelia Olivera, joven con discapacidad, destaca las 'reglas' sobre la silla de ruedas: "Mirar desde el respeto en vez de compasión".
"Necesito rampas, necesito derechos garantizados y necesito menos suposiciones y más información", defiende Noelia.
https://t.co/H7LxMp7tYR