Suspiro suelta a la vez que escucha aquellos regaños de los profesores, ajustando la bolsa en su espalda antes de tomar su camino primero en dirección a Grace.
─── Lamento lo de tu padre.
Murmura con una ligera mueca de por medio, dando la vuelta para poder subir a
la situación por la que el joven Lionheart pasaba, a pesar de que ella no lo exteriorizaba en un enojo.
─── No puede odiarlo de un día para otro. Ni despreciarlo.
─── Es su padre también.
Murmura en el momento que empieza a limpiarse las heridas en los brazos.
No era de meterse en discusiones que no le incumbían, prefería siempre el silencio. Sin embargo, al menos por ese momento podía entender o imaginarse
En ese susurro toma asiento en el suelo, más bien se deja caer.
Utiliza el borde de su camiseta para secarse los ojos. No podía quitarse de encima esa carga en sus hombros de todo ese desastre y el daño causado por su padre.
En medio del temblor tuvo que detener su caminar por todo el pueblo, el arma dejando caer al percibir el cambio en todos los híbridos. El hecho de que parecían estar actuando normal sólo significaba una cosa.
Intentó correr para encararlo, necesitaba respuestas o
sorpresa, porque de otra forma su estómago podría abandonarle en ese instante.
Es en el lamento de Vilhelm que deja de pelear con el cansancio, en especial el ardor en sus brazos de pelear con el lobo.
─── No puede ser, todo esto es su culpa.
ligera a Ivory, en forma de agradecimiento por la ayuda.
─── Gracias, de verdad. Y ten cuidado.
Menciona a la princesa antes de moverse para poder ayudar a otras personas, si lo necesitaban.
Aquella idea que había pasado por su cabeza de desvanece en cuanto el lobo termina inconsciente.
La transformación de Vilhelm también había captado su atención, ojos abiertos más de lo usual en la sorpresa. De cualquier forma su ropa sacudió antes de hacer una reverencia
Aquel ataque de Ivory y luego la ayuda de Vilhelm fue suficiente para que la flautista se levantara del suelo con la respiración agitada, recobrando un poco la compostura.
─── Gracias.
Más pronto esos lamentos del animal le desorientan, era obvio que estaba
hacer otros cortes ahora cerca de sus garras, que son las que más les están molestando.
─── Si me está buscando a mí, ¿por qué no intento irme con él?
Cuestiona tras unos minutos a sus acompañantes.
@_TEANPCS@ThFairestOfAll@STARS0FROSES
para formar distancia entre el hocico del lobo, sus brazos usando toda la fuerza posible a pesar de que ya estaba recibiendo algunos arañazos.
─── No puede ser que haga esto contra su propia hija.
Menciona en medio de su queja.
Intentó no volver a quedarse a paralizada en la presencia de su padre, aún le costaba asimilarlo pero su atención ahora estaba en detenerlo.
En medio del humo de colores la flautista se abrió paso entre todo el ejercito. Sostenía la lanza con fuerza, en su espalda cargando
una bolsa con ese instrumento que normalmente no usaba y sólo lo sacaría en caso de una gran emergencia.
Esquivando a los híbridos, no es tan ágil en esa tarea cuando termina con uno encima sobre el suelo. Un grito suelta en el impacto y entonces la lanza utiliza
Sacudió la cabeza para concentrarse, si bien en ese momento no podía hacer mucho, estaría lo más atenta posible para cubrir a todos los que emitían el hechizo.
Rostro ladeaba entre segundos, queriendo tener una mejor visión desde su posición.
Y a sus últimos comentarios debe suspirar, quizás porque no esperaba que recordara esa conversación y ese pacto que realizaron al llegar.
─── Lo sé, eso haré. No lo olvido y me esforzaré.
─── Es lo justo.
Replica cuando hombros caen con suavidad, no se dejaba cegar por sus propios sentimientos, consciente de toda la situación.
En ese momento no puede hacer otra cosa que asegurarse de que carga consigo la lanza que aprendió a usar en esa estadía.