🔴16 de las torres que conforman los complejos Opppe en La Guaira colapsaron por completo y 27 quedaron agrietadas y listas para la demolición tras el terremoto del #24Jun. ¿Cuáles son los antecedentes de estas construcciones? Adriana Núñez con el reporte⬇️
Amigos y lectores.
Este señor, que se presenta como meteorólogo -profesión que respeto profundamente-, ha reproducido literalmente dos de mis reportes sísmicos. No cambió prácticamente ni una coma, leyó mis análisis como si fueran de él, sin mencionar mi nombre ni reconocer la autoría.
Mi trabajo no consiste en copiar una lista de réplicas. Cada reporte requiere horas de revisión, contraste de fuentes y análisis del contexto tectónico, además del esfuerzo de traducir información técnica a un lenguaje comprensible para toda la población.
Lo hago con amor para contribuir a la educación y la prevención sísmica de mi país, no para que otras personas se apropien del contenido y obtengan reconocimiento o beneficios económicos con mi trabajo.
Incluso ha copiado mis explicaciones divulgativas y, además, las reproduce de manera incorrecta, porque desconoce parte del contexto geológico, institucional y territorial venezolano que sustenta mis análisis.
Exijo que reconozca públicamente la autoría, retire los vídeos que utilizan mi contenido sin autorización y responda por esta apropiación.
De lo contrario, procederé con las denuncias correspondientes y le enviaré la factura por mis honorarios profesionales, las horas de investigación y los conocimientos utilizados.
Ayúdenme a denunciar ambos videos por plagio, fraude, estafa y violación a la propiedad intelectual.
1) https://t.co/iXkrmsNXex
2)
https://t.co/6TzGsxiH7e
Increíble. Los documentos de la CIA sobre Venezuela: El primer episodio detallado se remonta a las elecciones presidenciales de 2012, en las que Chávez se enfrentó a Henrique Capriles. Según fuentes citadas por la CIA, la Dirección General de Contrainteligencia Militar, el Servicio Bolivariano de Inteligencia y el Consejo Nacional Electoral colaboraron en un plan para manipular resultados mediante máquinas previamente programadas.
La operación contemplaba instalar equipos alterados en aproximadamente 300 centros electorales de zonas tradicionalmente chavistas. El objetivo habría sido garantizar una ventaja de unos 1,5 millones de votos. Chávez ganó finalmente por cerca de 1,6 millones. Según una de las fuentes, el presidente felicitó después a los responsables por haber aplicado con éxito el plan.
Los venezolanos han aprendido a reconocer valores políticos trascendentes que nos permiten hoy afirmar que existe un mínimo republicano fundamental en cada ciudadano, imprescindible para reconstruir una República. De ellos el más importante, a mi modo de ver es la LEGITIMIDAD.
Todos sabemos y reconocemos quien es o no es legitimo: 1) La Asamblea del 2015, más allá de su desempeño, todos la reconocen como la legítima, no así la instalada en el 2021 por el chavismo tras los cuestionados comicios de 2020.
2) Todos reconocen que los 13 Magistrados del TSJ que fueron designados válidamente el 21 de julio de 2017 y que fueron objeto de una voraz y criminal persecución politica que los llevo al exilio, son los legítimos y no quienes hoy ocupan sus puestos.
3) Los venezolanos saben que hubo un proceso de legitimación del liderazgo opositor al régimen, que luego de duras batallas ciudadanas que fueron libradas, las cuales llevaron a la renuncia masiva de los rectores del CNE, desembocaron en un maravilloso movimiento cívico mundialmente reconocido, que mediante unas Primarias eligió el 23/10/2023 a Maria Corina Machado como lider politico indiscutible de la oposición venezolana. Y,
4) Todos, nacional e internacionalmente saben que, después de múltiples arbitrarias inhabilitaciones, quien ganó las elecciones el 28/07/2024 fue Don Edmundo González Urrutia; él es el presidente válidamente electo, el legítimo. Nadie reconoció el triunfo de Nicolás Maduro, ni siquiera el mismo Maduro se atrevió a validar el resultado anunciado por su CNE la medianoche de las elecciones, al punto que se sintió obligado a recurrir a su ilegítimo TSJ para que lo validara (primera vez que en nuestra historia tal situación ocurre)…
Esa conciencia ciudadana que anida en toda una Nacion, es precisamente lo que nos permitirá, paso a paso, recomponer la República, a medida que el tutelaje la entienda, la sienta presente en nosotros y comencemos democráticamente a exigirla. Aquí está parte de la esencia de nuestro trabajo ciudadano: hacerle comprender al tutor que existe una Nacion integrada por ciudadanos, que agradecen su apoyo en la extracción del usurpador, pero que esta dispuesta a asumir con responsabilidad soberana su destino político...
Sobre esa líneas gruesas, debe volverse a tejer un aparataje administrativo, distinto al ilegítimo Triunvirato que por exclusivas razones económicas, hoy administra al país. Con este nuevo aparataje que refleje más las 4 líneas gruesas legítimas, antes mencionadas, se podrá cumplir definitivamente con la segunda etapa del Plan Trump-Rubio, y pasaremos, mediante un llamado a elecciones, a la construcción de una estabilización institucional que permita la definitiva transición para completar la 3era y última etapa del Plan previsto por el tutor. Tengo la convicción de que la terrible tragedia natural y humana que ocurrió a partir del 24 de junio, aceleró el desarrollo este proceso político, en contra y a pesar de la voluntad de los actuales administradores del Triunvirato, herederos del usurpador extraído…
“Dios escribe derecho con renglones torcidos”, escribió la Santa Madre Teresa del Ávila; o lo que es lo mismo, las curvas del camino son las formas en que Dios endereza nuestro destino, en este caso, nuestro destino como Nacion… Tengamos Fe…
La diáspora ya tiene años apoyando a su familia en Venezuela, el venezolano dentro del país ya tiene décadas echándole bolas para apoyar a sus vecinos, las ONGs ya tienen años asistiendo una crisis humanitaria complejísima, los periodistas ya tienen años tejiendo redes para poder defender la verdad, los médicos ya tienen años sosteniendo como pueden el sistema de salud, los maestros ya tiene años sacrificándose para llevar un poco de luz a las aulas, ya el país tiene años supliendo la falta de estado.
El terremoto solo develó algo que quizá antes no teníamos tan mapeado: el venezolano se dedicó a construir un país en paralelo al país que el régimen decidió derrumbar.
Reporte Sísmico 13 | Actualización 08 de julio de 2026 | Hora de Caracas: 09:00 a. m. | Hora de Alemania (CEST): 15:00
La actividad sísmica en Venezuela continúa caracterizada por una elevada ocurrencia de microsismos y sismos de baja magnitud, con varios focos activos distribuidos en el eje centro-norte y oriente del país.
Durante las últimas horas, el comportamiento más llamativo se observa en el sector de Maracay, donde se han registrado varios eventos muy próximos entre sí:
- M 3.1, a 42 km al norte de Maracay. 7.7 km de profundidad.
- M 2.9, a 50 km al noreste de Maracay. 10.1 km de profundidad.
- M 2.5, 42 km al norte, a 9 km de profundidad.
- M 2.2, 45 km al norte, 5 km de profundidad.
- M 2.2, 22 km al noreste, 5 km de profundidad.
- Otros eventos de M 2.1–2.2 en la misma región a 5 km de profundidad.
A esta secuencia se suma un nuevo evento registrado por el Servicio Geológico Colombiano (SGC):
- M 3.3 MLr, 10 km de profundidad, localizado frente a la costa de Puerto Cabello, lo que confirma que la franja costera central continúa presentando liberación de esfuerzos tectónicos.
Además de Maracay, permanecen activos otros núcleos de sismicidad:
- Naiguatá – La Guaira: persistencia de numerosos microsismos (M 2.0–2.4), a profundidades someras que van desde los 5 km a 7.9 km, compatibles con el reajuste del segmento costero central.
- Puerto La Cruz – Golfo de Barcelona: eventos de M 3.0 y M 2.4 a profundidades de 34.8 km y 14.1 km respectivamente, a asociados al entorno del Sistema de Falla de Urica y su interacción al norte con la Falla del Pilar.
- Irapa: sismos de M 3.4 y M 2.8 a 30.5 km y 27.2 km respectivamente, relacionados con la actividad del Sistema de Falla de El Pilar.
- San Felipe: eventos de hasta M 3.0, compatibles con la actividad del Sistema de Falla de Boconó.
También se registró sismicidad de baja magnitud en Boca de Aroa, Los Teques, El Baúl, Acarigua y San Juan de los Morros.
La distribución espacial de los eventos sigue mostrando tres zonas principales de concentración de microsismos:
- Maracay y su entorno norte–noreste.
- Naiguatá–La Guaira–Caracas, extendiéndose hacia Puerto Cabello.
- Puerto La Cruz–Irapa, en el oriente venezolano.
En términos generales, no se observa un incremento significativo en la magnitud de los eventos, sino que continua la liberación de energía mediante sismos pequeños y moderados, característica de un territorio tectónicamente activo.
Sin embargo, la persistencia de concentraciones de microsismicidad en la región central del país, particularmente en los sectores de Maracay, Naiguatá–La Guaira–Caracas, así como en el oriente venezolano, especialmente en el entorno del Sistema de Falla de Urica y el Sistema de Falla de El Pilar, hace recomendable mantener un monitoreo instrumental continuo y un seguimiento científico minucioso de su evolución, a fin de identificar oportunamente cualquier cambio significativo en los patrones de actividad sísmica.
Recomendación: por favor mantener la calma, continuar monitoreando la evolución de la actividad sísmica e informarse únicamente a través de fuentes oficiales y organismos científicos.
La preparación y la prevención continúan siendo la principal herramienta para reducir el riesgo sísmico.
Fuentes consultadas: FUNVISIS, Servicio Geológico Colombiano (SGC), USGS, GFZ Potsdam y registros en Earthquake y USGS.
Audemard, F. A. (2005). Geología de los terremotos en Venezuela. En Atlas: Geología de terremotos de Venezuela. Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (FUNVISIS).
Figura: Principales sistemas de fallas activas del norte de Venezuela. Adaptado del Atlas de Amenaza Sísmica de Venezuela (FUNVISIS) y Audemard et al. 2005
Despacho desde Caracas - Semana.
Háganse el favor de leer esto desde los ojos de un periodista extranjero que cubrió las primeras horas en Venezuela después de los terremotos.
Suscribo cada palabra y agrego, el sismo empezó hace 27 años. ¡Qué dolor! https://t.co/hGLA6ckUAq
@-
Diosdado Cabello @dcabellor soy la mamá de Hugo Marino han pasado 2591 días q te hago la misma pregunta y lo voy a seguir haciendo hasta q me respondas y me digas donde tienes a mi hijo o q hiciste con él te aseguro q no me voy a rendir hasta encontrar la verdad
Lo ocurrido con el rescatista Wilmer Cruz, expone la urgencia de frenar los abusos de poder.
En un país que ya padece un profundo sufrimiento, las acciones de los cuerpos de seguridad no pueden seguir agudizando el dolor de la población. Instamos al Estado a volver a la línea del derecho internacional y a asumir su rol fundamental: su deber de proteger y en tanto, resguardar a la ciudadanía, garantizando su seguridad y bienestar lo que no se logra con violencia y amedrentamientos.
#JusticiaYLibertad
Delcy dijo que no pudo movilizar rescatistas a tiempo desde los estados Mérida y Zulia hacia la Guaira, porque los aeropuertos cercanos a la tragedia estaban dañados.
Desde Mérida y Maracaibo hasta La Guaira hay aproximadamente ~500 kms.
@nayibbukele desde El Salvador que está a ~2.500 kms de distancia, puso en menos de 24 hrs al primer equipo de rescatistas en la Guaira totalmente equipados. ¿Será que Bukele teletransportó a esos rescatistas?.
Saquen ustedes sus propias conclusiones.
Eficiencia vs Negligencia.
A una semana de la tragedia del 24 de junio, publicamos el informe «El Estado abdicó su deber de proteger».
No nos quedamos en el recuento de los daños físicos. Analizamos con lupa la respuesta institucional y el abandono real a los ciudadanos.
Salvar vidas y atender la emergencia no es una opción del gobierno, es un mandato legal que no se puede evadir.
Descarga el informe completo: https://t.co/zzMbRsUf5G
#JusticiaYLibertad
ATENCIÓN: Recibimos denuncia de familiares de Wilmer Cruz, voluntario rescatista en la tragedia de La Guaira.
Alertamos sobre posible desaparición forzada y detención arbitraria.
Wilmer realizaba labores de rescate el 1Jul, cerca de las 4PM, en un edificio de la GMVV (OPPPE 26) en Caraballeda, La Guaira, cuando una comisión de funcionarios vestidos de negro, sin identificación visible, se identificó verbalmente como parte de la Dirección de Investigaciones Penales (DIP) de la PNB.
Con la excusa de entregarle un martillo neumático para continuar la búsqueda de cuerpos y sobrevivientes, se lo llevaron sin mediar palabra.
Desde entonces, sus familiares no han tenido comunicación con él y desconocen su paradero.
Días antes, Cruz había denunciado públicamente ante medios de comunicación la falta de rescatistas en la zona.
La denuncia fue formalizada por su cuñada. Vecinos informaron que se lo habrían llevado a El Helicoide, en Caracas, sin embargo, familiares consultaron directamente en esa sede el 3 de julio y les indicaron que Wilmer no se encuentra allí.
La incomunicación y desconocimiento del paradero de una persona tras su detención por parte de funcionarios del Estado, sin registro oficial ni información alguna a sus familiares, podría constituir la presunta comisión del delito de desaparición forzada e inclusive de posible detención arbitraria.
Llamamos al @MinpublicoVEN a los fines de que lleve a cabo una investigación penal transparente y expedita, apegada a los estándares internacionales en materia de derechos humanos.
Exigimos a las autoridades informar del paradero de Wilmer Cruz y garantizar su integridad física.
🚨📲 El terremoto no solo ha sacudido nuestro suelo, nuestras paredes, también nos ha sacudido por dentro. Entendernos, escucharnos, abrazarnos, sentirnos cerca, puede ayudarte.
COFAVIC ha dispuesto para tí un área de expertas en Psicología y salud mental para ayudarte a sobrellevar estos aciagos momentos derivados del doble #terremoto.
Contáctanos al 0424 2708638
#DerechosHumanos #SaludMental #COFAVICTeAcompaña
🚨 Toda personas afectada por los terremotos en Venezuela tiene derecho a recibir asistencia humanitaria oportuna, información clara y protección sin discriminación.
La transparencia en el manejo de la ayuda y los recursos destinados a la emergencia es una obligación y una garantía para las comunidades afectadas.
Desde COFAVIC recordamos que las emergencias no suspenden los Derechos Humanos. Por el contrario, exigen mayores esfuerzos para proteger a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad.
#Venezuela #DerechosHumanos #Terremoto #Ayuda
Atención: Ministerio de Comunicación de Venezuela suspende por “48 horas” el acceso de corresponsales internacionales a La Guaira, alegando razones sanitarias y “disminuir ruidos” durante el rescate.
Alertamos que impedir la cobertura en terreno no resuelve la emergencia. La situación sanitaria se agrava y las familias necesitan información transparente, verificada y oportuna.
Reconocemos a periodistas que están garantizando la cobertura trasladándose por sus propios medios y a su propio riesgo. Nuestra ONG aliada @sntpvenezuela atenta ante cualquier denuncia y abuso contra trabajadores de la prensa en el terreno.
El Art. 58 CRBV garantiza el derecho a información oportuna y veraz. Restringir o impedir la labor de la prensa en una emergencia nacional que requiere información, es una clara vulneración a ese derecho.
Los trabajadores de rescate estadounidenses e internacionales, incluyendo nuestros militares, deben poder hacer sus trabajos en Venezuela sin interferencias. Ellos están ahí para salvar vidas.
Cualquiera que se interponga en el camino de eso, incluido Diosdado Cabello, será responsabilizado y enfrentará las consecuencias. Esta es la ÚLTIMA persona que necesita tomar las decisiones aquí. Deje que los trabajadores de rescate hagan lo que están ahí para hacer.
No es solo el saqueo en sí, sino el contexto en el que realizan el saqueo. Aprovechando como los cobardes el momento de mayor vulnerabilidad de los que perdieron todo, incluso su vida. Es pasar por sobre cientos y cientos de rescatistas que arriesgan sus vidas para salvar una sola, mientras ellos en vez de ayudar, roban y se aprovechan.
Las FANB representan lo más bajo en lo que puede caer un ser humano, en ellos no hay humanidad, no hay compasión, no hay empatía, no hay un solo sentimiento positivo: he aquí al hombre nuevo del socialismo del siglo XXI, he aquí los hijos de Chávez y de su revolución, he aquí lo peor de la existencia humana.
#Venezuela #TerremotoVE
Acá está parte del dinero que le falta a los venezolanos.
María Gabriela Chávez, hija mayor del fallecido presidente Hugo Chávez, ha sido señalada en investigaciones periodísticas como una de las personas más ricas de Venezuela, con una fortuna estimada en más de 4.000 millones de dólares, presuntamente depositada en cuentas bancarias en Europa.
𝐋𝐨 𝐦á𝐬 𝐜𝐫𝐮𝐞𝐥 𝐧𝐨 𝐟𝐮𝐞 𝐞𝐥 𝐭𝐞𝐫𝐫𝐞𝐦𝐨𝐭𝐨
𝘌𝘯 𝘓𝘢 𝘎𝘶𝘢𝘪𝘳𝘢, 𝘦𝘯 𝘊𝘢𝘳𝘢𝘤𝘢𝘴 𝘺 𝘦𝘯 𝘮𝘦𝘥𝘪𝘢 𝘥𝘰𝘤𝘦𝘯𝘢 𝘥𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘥𝘰𝘴 𝘭𝘢 𝘨𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘥𝘦𝘴𝘦𝘯𝘵𝘪𝘦𝘳𝘳𝘢 𝘢 𝘴𝘶𝘴 𝘮𝘶𝘦𝘳𝘵𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘭𝘢𝘴 𝘶ñ𝘢𝘴 𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘳𝘢𝘴 𝘦𝘭 𝘳é𝘨𝘪𝘮𝘦𝘯 𝘭𝘦𝘷𝘢𝘯𝘵𝘢 𝘳𝘦𝘵𝘦𝘯𝘦𝘴, 𝘦𝘹𝘪𝘨𝘦 𝘳𝘦𝘨𝘪𝘴𝘵𝘳𝘰𝘴 𝘺 𝘴𝘦 𝘧𝘰𝘵𝘰𝘨𝘳𝘢𝘧í𝘢 𝘤𝘰𝘯 𝘨𝘦𝘯𝘦𝘳𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘦𝘹𝘵𝘳𝘢𝘯𝘫𝘦𝘳𝘰𝘴. 𝘋𝘦𝘭𝘤𝘺 𝘙𝘰𝘥𝘳í𝘨𝘶𝘦𝘻, 𝘑𝘰𝘳𝘨𝘦 𝘙𝘰𝘥𝘳í𝘨𝘶𝘦𝘻 𝘺 𝘋𝘪𝘰𝘴𝘥𝘢𝘥𝘰 𝘊𝘢𝘣𝘦𝘭𝘭𝘰 𝘵𝘪𝘦𝘯𝘦𝘯 𝘯𝘰𝘮𝘣𝘳𝘦, 𝘵𝘪𝘦𝘯𝘦𝘯 𝘤𝘢𝘳𝘨𝘰 𝘺, 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘷𝘦𝘻, 𝘵𝘪𝘦𝘯𝘦𝘯 𝘵𝘦𝘴𝘵𝘪𝘨𝘰𝘴.
Por Elizabeth Sánchez Vegas
Hay una imagen de esta semana que ningún comunicado oficial logrará borrar: en La Guaira, a la orilla del mismo mar que durante generaciones fue postal de domingo, hombres y mujeres apartan bloques de concreto con las manos desnudas, sin grúas, sin palancas, sin más herramienta que la desesperación, buscando a los suyos bajo edificios que el miércoles a las seis y cuatro de la tarde se sentaron en el polvo. Habían bastado dos sacudidas, la primera de magnitud 7,2 y, treinta y nueve segundos más tarde, otra de 7,5, la más violenta que el país recuerda en más de un siglo, para partir en dos la vida de millones: un minuto y medio, acaso dos, de una tierra que en vez de calmarse crecía, aunque, como confesó una sobreviviente, nadie estaba contando los segundos mientras el mundo se desfondaba. Veintisiete horas después del doble sismo, los equipos de rescate seguían siendo escasos y quienes excavaban eran, en su mayoría, vecinos. Esa estampa, un pueblo arañando la tierra, es la fotografía verdadera del país. La otra, la que difundieron los canales del Estado, mostraba a la presidenta encargada Delcy Rodríguez recibiendo a un general de los Marines y celebrando una llamada de Donald Trump. Dos Venezuelas separadas por unos pocos kilómetros y por un abismo moral que no abrió ningún terremoto.
Porque tampoco fue solo este litoral: el doble sismo le pasó por encima a media Venezuela. En Caracas reventó el edificio Petunia, veintidós pisos plegados sobre sí mismos en pleno Chacao, se vinieron abajo estructuras en el viejo San Bernardino y se agrietaron Los Palos Grandes y Altamira; en Maracay se desplomaron paredes enteras de la urbanización Andrés Bello; en Valencia se desfondó una vieja sede universitaria; en Morón la carretera se abrió como una herida. Cuando se sumaron los cientos de edificaciones vencidas a lo largo de una decena de estados, quedó claro que esto no tenía un punto en el mapa: tenía la forma de un país entero hincado de rodillas.
Conviene fijar los nombres, porque las tragedias administradas por figuras anónimas se diluyen, y esta no debe diluirse. Quien encabeza el régimen de manera interina, tras la captura de Nicolás Maduro en enero, es Delcy Rodríguez. Quien anunció la cifra de novecientos veinte muertos desde la presidencia del Parlamento es su hermano, Jorge Rodríguez. Y quien tomó las decisiones operativas sobre la zona del desastre es el ministro del Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello. Tres apellidos, un mismo aparato, una sola manera de entender el mando. Apréndetelos, porque cuando todo esto pase y los voceros intenten reescribir la historia, tú serás el archivo que no se deja corregir.
Detente en lo que hizo Cabello, porque ahí se asoma el alma de un régimen con una nitidez que estremece. Mientras bajo los escombros se consumía el plazo que la medicina considera decisivo para sacar a alguien con vida, su primera gran obra de gestión no fue una excavadora: fue un retén. Ordenó restringir el acceso a La Guaira y montó un registro obligatorio en el Poliedro de Caracas para filtrar quién podía y quién no podía ir a ayudar, con el pretexto de evitar la llegada de personas «sin tarea asignada». Léelo dos veces. En el peor instante, cuando cada par de manos equivalía a una vida posible, el régimen consagró su energía a decidir cuáles manos tenían permiso. La burocracia del control girando a toda máquina mientras la maquinaria del rescate brillaba por su ausencia.
Esa fijación por administrar el acceso en lugar de multiplicar el auxilio no es un tecnicismo logístico: es una declaración de prioridades firmada con todas sus letras. El mismo régimen que admite apenas unos cientos de desaparecidos, cuando Naciones Unidas calcula que podrían ser decenas de miles, halló tiempo y tropas para militarizar el litoral. El mismo que mantuvo bloqueada la red social X durante dos años la liberó de golpe ahora, como si el oxígeno de la información fuese un grifo que ellos abren y cierran a capricho. Se ha denunciado, además, que funcionarios policiales retuvieron insumos humanitarios que la propia gente había recolectado para los damnificados. Y a un hombre que sacó a su hermana en coma de entre las ruinas, en el hospital le cobraron por cada cosa: todo era pagar y pagar. Pregúntate qué clase de Estado convierte una catástrofe en una aduana.
Y aquí conviene detenerse en la ausencia más elocuente de todas. En cualquier país del mundo, cuando la tierra se abre, los primeros en llegar a los escombros son los soldados; la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que se proclama columna vertebral de la patria, debió ser la primera mano tendida sobre Caraballeda, sobre Chacao, sobre cada lugar golpeado. No lo fue. Durante las horas que de verdad importaban, los vecinos de las zonas más arrasadas removían el concreto por su cuenta porque, sencillamente, no veían cascos ni maquinaria oficial donde más se les necesitaba. Los uniformes se hicieron visibles más tarde, casi en coreografía con el aterrizaje de los aviones extranjeros, como si la tropa hubiese estado aguardando a que llegaran los estadounidenses para salir a la foto. Y cuando el país por fin vio a su ministro de la Defensa, el general en jefe Gustavo González López, no estaba arrodillado sobre una losa tratando de escuchar un latido: estaba en la pista de Maiquetía dándole la bienvenida a un general de los Marines de Estados Unidos. Que cada quien saque la cuenta de a quién acudió primero el régimen, si a su gente sepultada o a la cámara que lo retrataría recibiendo al extranjero.
¿Es maldad o es incapacidad? Durante años nos adiestraron para debatir esa pregunta como si encerrara una hondura filosófica. Pero a la madre que escarba el cemento con los dedos en carne viva, a las dos de la madrugada, buscando el rostro de su hijo, la distinción no le entrega un solo gramo de consuelo. Cuando un poder dispone de recursos para el retén, para el censo de voluntarios, para la cámara y para el general extranjero, pero no para la grúa que salvaría a quien todavía respira bajo la losa, la línea que separa la perversidad de la desidia se vuelve un detalle de abogados. El resultado es idéntico, y de ese resultado se responde ante la historia. A un régimen no se le juzga por lo que dice sentir, sino por lo que elige hacer cuando el reloj corre contra la vida de su gente; y lo que estos eligieron, con plena conciencia de la urgencia, fue decidir quién tenía permiso para ayudar antes que mover un solo escombro.
Por eso ocurrió lo que ningún ministro de propaganda conseguirá maquillar. Cuando Delcy Rodríguez llegó a posar frente al edificio Petunia, esa torre de veintidós pisos que en el este de Caracas se desplomó losa sobre losa, los vecinos que aún aguardaban a sus muertos no la recibieron con aplausos sino con un grito unánime: fuera, fuera. Le reclamaron en la cara que dejara de hacer campaña sobre una tragedia y le gritaron, sin filtro, que «el gobierno no está haciendo nada por el pueblo». Hay abucheos que pesan más que un plebiscito. Detrás de esa cinta amarilla, un país entero le dijo a su "gobernante" lo que las urnas llevan años intentando decirle, y el desprecio de los humildes, cuando es a la cara, no admite operación de imagen que lo borre.
La tierra que hoy se traga a los inocentes ya conoce de memoria el sabor del abandono. En diciembre de 1999, ese mismo litoral, entonces llamado Vargas, fue sepultado por un alud que se llevó a decenas de miles de personas, en una de las peores catástrofes de la historia venezolana. Cambian las décadas, cambia el nombre del estado, cambia el ministro de turno, pero la costa vuelve a quedarse sola frente a la muerte mientras el poder se ocupa de su propio retrato. Hay heridas que no son geológicas, sino políticas, y se reabren puntualmente cada vez que la naturaleza golpea donde el Estado jamás construyó nada, salvo discursos.
Y sin embargo, anota esto donde puedas releerlo en los días sin luz, lo que estos escombros dejaron al descubierto no fue solamente la pequeñez de quienes mandan, sino la estatura descomunal de quienes obedecen sin que nadie se los ordene. Mientras ellos se atrincheraban en sus protocolos, nosotros nos arremangamos. Lo viste y se te cerró la garganta: caravanas de motos y carros desvencijados descolgándose hacia Vargas, cargados de agua, de medicinas, conducidos por gente que no preguntó por quién votabas antes de tenderte una caja. Lo viste en las plazas de Caracas, de Ciudad Bolívar, de Maracaibo, transformadas de la noche a la mañana en almacenes que ningún decreto ordenó, donde una señora que apenas estira lo suyo para la olla del mes dejaba igual sus dos paquetes de harina y se santiguaba. Lo viste en las manos, las tuyas, las de tu hermano, las del desconocido de al lado, pasándose baldes de escombro en cadena hasta que los dedos sangraban y nadie se quejaba, porque debajo todavía podía haber alguien respirando. Y lo viste afuera, en esa diáspora a la que tanto despreciaron por marcharse, empacando cajas en Doral, en Madrid, en Panamá, con el pulso temblando de rabia y de amor a partes iguales, devolviéndole a la tierra que los expulsó cada gramo de lo que el régimen les negó. Esta es la verdad que ningún retén podrá clausurar: donde ellos tendieron un cordón, nosotros tendimos los brazos, y volvimos a descubrir, como si todavía hiciera falta, que somos, los unos para los otros, lo único en este país que no se ha derrumbado jamás.
Y esa voluntad encontró además quien la encauzara desde donde el poder menos lo esperaba. María Corina Machado, premio Nobel de la Paz y la dirigente a quien le arrebataron las instituciones pero no la brújula, no tenía ministerios que movilizar ni cuarteles que comandar ni aeropuertos que abrir: tenía un teléfono, una red de voluntarios y una certeza. Desde fuera de toda estructura oficial puso las plataformas de su movimiento a rastrear desaparecidos, a canalizar el auxilio y a recoser el tejido que el terremoto y el abandono habían desgarrado, y le repitió al país una frase que vale por todo un programa de nación: no estamos solos, nos tenemos. Resulta que para conducir un rescate nunca hizo falta el poder; hizo falta la voluntad de servir. Y esa, en Venezuela, hace rato dejó de tener domicilio en Miraflores.
No voy a mentirte prometiéndote que el dolor terminará pronto, porque habrá que contar a cada muerto con la rabia de saber que a muchos era posible salvarlos, y porque familias enteras cargarán para siempre esa certeza. Pero algo quedó demostrado esta semana con la fuerza limpia de una revelación y es que el régimen que se cree dueño del país acaba de descubrir que ni siquiera es dueño del duelo. Podrán controlar el acceso a La Guaira, registrar a los voluntarios, bloquear y desbloquear las redes a su antojo, posar junto a quien les convenga. Lo único que jamás conseguirán es inscribir en su planilla la dignidad de un pueblo que ya aprendió a rescatarse sin pedirles nada, esa dignidad que no entra en su Poliedro, no cabe en su censo y no se detiene ante su retén.
𝐋𝐚 𝐝𝐢𝐠𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐧𝐨 𝐩𝐚𝐬𝐚 𝐩𝐨𝐫 𝐬𝐮 𝐫𝐞𝐠𝐢𝐬𝐭𝐫𝐨.
PD: Una nota final, porque no puedo ni quiero cerrar sin decirlo. A esta tierra que se quedó sola frente a su propio régimen no la dejó sola el mundo. Llegaron de todas partes: del país más poderoso y de la isla más pequeña, del que siempre nos abrazó y del que ayer nos daba la espalda, cruzando fronteras, idiomas y banderas que en cualquier otro momento los habrían enfrentado. Vinieron con grúas, con hospitales de campaña, con toneladas de agua y de medicinas, con manos que no hablaban nuestro idioma pero entendían perfectamente nuestro dolor. Y vinieron también sus perros: animales adiestrados para oler la vida donde nosotros ya solo veíamos escombro, que se metieron en los huecos sin preguntar de qué color era la patria que rescataban, moviendo la cola cada vez que debajo de las ruinas encontraban un corazón aún latiendo. A cada rescatista, a cada médico, a cada piloto que voló de noche, a cada perro con las patas heridas de tanto escarbar: gracias. Nos recordaron que la humanidad, cuando quiere, todavía sabe ser una sola.
𝐆𝐫𝐚𝐜𝐢𝐚𝐬, 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨. 𝐕𝐞𝐧𝐞𝐳𝐮𝐞𝐥𝐚 𝐧𝐨 𝐥𝐨 𝐨𝐥𝐯𝐢𝐝𝐚.