El festejo de un tipo que hace el empate pero ya sabe que te va a ganar el partido y le chupa la pija tener que volver a Inglaterra a que lo puteen todas las hinchadas.
Lo que le sigue a tener aura.
La simulación de Embolo es para recriminarle todo a él. Estaba calientísimo, amonestado y va se tira ese piscinas.
Segunda amarilla y todo bien pitado. No comiencen persecuciones ridículas. Con reglamento en mano, todo se hizo de manual.
Esto es lo que quería Cristiano de Portugal, que sus compañeros lo viesen como un dios por el que morir. Tanto ego para que te gane un tío al que le da vergüenza hablar. Ánimo.