Eligan bien a su pareja, porque a todas les gusta ir al cine, cenas caras, que les regales cosas por bonita, ir al centro comercial, flores, etc. Pero solo una te ayudará a empujar el carro cuando se descomponga, te invitará cuando tengas la cartera vacía, te animará a cumplir tus metas y se quedará contigo cuando ya no puedas con el peso de ser hombre. A esa no le puedes fallar.
Yo sí quiero llegar a esa etapa en la que vives con tu pareja, donde ambos son estables; donde hay viajes, cocinan juntos, van al súper o salen de compras; donde su ropa se mezcla en el mismo armario. Un lugar donde pueden dormir una siesta por las tardes cuando se puede, o reservar un fin de semana solo para estar juntos. Donde se siente un alivio salir del trabajo porque sabes que vas camino a tu hogar, y allí te espera la persona que más feliz te hace. Un lugar donde el amor parece no tener final.
perder el palito
el pictochat
menear árboles en el animal crossing
la tarjeta pirata R4
esconderla bajo la almohada de noche para que tus padres no te pillaran
eramos felices y no lo sabíamos
Bendito el día en el que nuestro camino se cruzó con el de este señor. Lo hace todo bien. Que le pongan un cheque en blanco y renueve por 10 años más. Y el que se piense que esto es un palo a Lamine es bastante idiota.
Hay días en que uno tiene la impresión de ir a bordo de un autobús de suicidas. Un presidente de España que boicotea la Vuelta a España. Un delegado del Gobierno en Madrid que celebra que les partan la cara a veinte de sus policías. Un ministro del Interior que desaparece en cuanto surge un problema. Una oposición paralizada como un conejo ante los faros de un automóvil, recibiendo bofetadas y tartas en la cara como un payaso de circo. A bordo de ese autobús lleno de suicidas habría gritado hace años: "¡Paren, que me bajo!". Ahora, sin embargo, lo que tengo es curiosidad por ver qué ocurre cuando todos nos vayamos al carajo por el acantilado.