Te ahorras mucho tiempo cuando asumes que entender una conducta no la justifica. Que su explicación no elimina el daño que provoca. Y que, a pesar de todo, podrían haber elegido no hacerlo
Una vez que creces, te das cuenta que no quieres estar locamente enamorada. Quieres estar tranquilamente enamorada, entendida, segura. Tu compañero debería de darle paz a tu mente, no constantes pinchazos al corazón y ansiedad.