Vi a una chica en tiktok diciendo: “él nunca supo que podía acompañarlo a todos sus sueños, porque nunca me invitó a soñar con él”. Y me quedé pensando en cuántos planes hice en mi cabeza para alguien que nunca me hizo lugar en los suyos.
Ya no quiero ser adulta, es más ni siquiera quiero ser humana. Quiero ser una medusa, sin corazón, nada de trabajar, solo flotar en el mar y electrocutar a los que me caen mal.