Primer acto: Brugada pinta la CDMX de morado. Los ciudadanos protestan. La normativa dice que el morado no existe en señalética vial. Ella dice que es una “campaña de desinformación”.
Segundo acto: Esta madrugada repintan todo de amarillo.
Tercer acto: Nadie explica cuánto costó pintarlo de morado. Nadie explica cuánto cuesta repintarlo de amarillo.
La empresa “Impacto en Imagen y Color” — la misma de siempre — ya cobró $122 millones de pesos en 2025 solo en pintura. Y contando.
¿Cómo se llamó la obra?
Gobierno de improvisación y ocurrencias.
Al parecer, este video muestra a un grupo de delfines jugando con un grupo de ballenas.
La imagen, sea cual sea el contexto real de esa convivencia, es bellísima.
Vía @Emmanuel_Lazos: