Me gusta la gente que entiende que ya no tenemos 15 años que cada uno tiene sus responsabilidades, que aveces no hay tiempo o solamente se quiere estar a solas. Hay que respetar los horarios ajenos, el cansancio físico y psicológico también.
Ya no sé qué es caro y qué es barato. No tengo idea de cuánto vale un café ni de cuánto está bien pagar por unas zapatillas. Todo es absurdo y a criterio personal.