En 1979, un presentador de TV le preguntó a Milton Friedman si no le daba vergüenza defender un sistema basado en la codicia.
La respuesta se estudia hasta hoy:
«—Cuando ves la mala distribución de la riqueza, tan pocos que tienen tanto y tantos que no tienen nada… ¿nunca has dudado del capitalismo, de si la codicia es una buena idea?
—Primero dime: ¿conoces alguna sociedad que NO funcione con codicia? ¿Crees que Rusia no funciona con codicia? ¿Que China no?
¿Y qué es la codicia? Ninguno de nosotros es codicioso, claro. El codicioso siempre es el otro.
Los grandes logros de la civilización no salieron de despachos del gobierno. Einstein no construyó su teoría por orden de un burócrata. Ford no revolucionó el automóvil así.
Los únicos casos en la historia en los que las masas escaparon de la pobreza son aquellos donde hubo capitalismo y libre comercio.
—Pero parece premiar la habilidad de manipular el sistema, no la virtud.
—¿Y qué premia la virtud? ¿Crees que un comisario comunista premia la virtud? ¿Un Hitler? ¿Crees que los presidentes americanos eligen sus cargos por virtud… o por peso político?
Dime: ¿dónde están esos ángeles que van a organizar la sociedad por nosotros?
Yo ni siquiera confío en ti para hacerlo.»
Hamas killed every single female hostage they had left so those girls couldn't tell the world what they had done to them.
To everyone who walks on a 'free palestine' march
To everyone who flies that islamo-fascist flag
To everyone who chants from the river to the sea
Fuck you.
El hombre que quería sorprender a su hija, quien estaba triste porque no iba a ir con él de vacaciones, compró un boleto de avión para el asiento de al lado de su hija. La reacción de la niña que vio a su padre se hizo viral.