Cada vez que acusan a los chilenos de "traidores" cabe recordar el grito de la multitud en Plaza de Mayo el 2 de abril de 1982: "Hoy le toca a los ingleses y mañana a los chilenos", gritaba la muchedumbre que aplaudía a Galtieri. Primero eran las Malvinas, luego el canal Beagle.
Los argentinos, o son hueones o se hacen en mala. Llenan de twitts preguntando: ¿qué interés tendría la FIFA de favorecer a este país pobre?
Se les ha respondido: no es histórico, es Infantino desde 2020, es por Messi y temas comerciales.
¿Quieren una prueba? El único equipo invitado al Mundial de Clubes, el único, fue el Inter Miami. Si Messi no fuera negocio, cómo insinúan, o fuera equivalente a Yamal como dicen, ¿por qué la FIFA invitaría a un equipo de mierda como el Inter Miami y no al Barcelona?
Messi es el mejor negocio de la historia del futbol, está asociado a las mismas marcas de la FIFA y abre el mercado chino e india y que tú creas que es un pobre jugador de un país tercer mundista que no le entrega beneficios comerciales a la FIFA te hace un completo Hueon. Si además compras que es mejor que Pelé, que estás experimentando en tiempo real la presencia del mejor jugador de la historia y bla bla, le compraste todo a la FIFA.
Realidad: un excelente jugador de época, el mejor de su época. Pero que no pudo billar con su selección hasta que se fortaleció mentalmente, en parte por la seguridad que obtenía de los arbitrajes.
Estimado Pepe, ¿conoces el RIGI?, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones implementado en Argentina.
Fue creado mediante la Ley 27.742 durante el gobierno de Javier Milei, pocos meses después de asumir la presidencia en diciembre de 2023. La promesa era convertir al país en un poderoso imán para el capital extranjero mediante beneficios tributarios, franquicias aduaneras, ventajas cambiarias y una amplia batería de incentivos fiscales.
Sin embargo, tras casi tres años, el balance está muy lejos de aquella promesa. El programa ha fracasado en su objetivo central. Hoy Argentina exhibe uno de los niveles más bajos de inversión extranjera de la región, dejando fuera, por razones obvias, el caso de Venezuela.
La pregunta es inevitable: ¿por qué una propuesta aparentemente tan atractiva no produjo los resultados esperados? La respuesta va mucho más allá de una ecuación tributaria. Quienes realizan inversiones productivas —no los capitales especulativos que entran y salen según la coyuntura financiera, sino quienes construyen industrias, infraestructura y empleo— buscan algo que ningún incentivo fiscal puede sustituir: estabilidad. Estabilidad económica, social y, sobre todo, política. Invierten pensando en décadas, no en el próximo trimestre.
Ese es precisamente el activo del que Argentina sigue careciendo. Puede ofrecer exenciones extraordinarias y rebajas impositivas, pero ninguna compensa la incertidumbre de un país marcado por crisis recurrentes y permanentes cambios de rumbo. La inversión productiva no se enamora de los anuncios; se instala donde encuentra reglas claras y un horizonte predecible.
No es casualidad que más de treinta empresas multinacionales hayan abandonado el mercado argentino. Varias de ellas mantienen operaciones consolidadas en Chile desde hace décadas sin haber necesitado incentivos excepcionales. La explicación es sencilla: Chile ha ofrecido, con virtudes y defectos, un entorno relativamente estable. Y esa previsibilidad vale mucho más que una franquicia tributaria temporal, porque las empresas no invierten solo para aumentar utilidades de corto plazo, sino cuando perciben condiciones para crecer y permanecer.
Por eso resulta tan frágil el relato que sostiene este plan. La teoría económica, cuando se convierte en dogma, suele perder contacto con la realidad. Reducir impuestos, por sí solo, no garantiza mayor inversión, menos aún cuando esa rebaja convive con recortes fiscales y un creciente endeudamiento externo. Si el Estado deja de recaudar y luego debe endeudarse para financiarse, la coherencia del modelo comienza a resquebrajarse. (Ver propuesta de endeudamiento por 6.200 millones de dólares que Quiroz ha señalado).
A ello se suma otro aspecto inquietante: los incentivos tributarios para contratar trabajadores con menores remuneraciones. En la práctica, el sistema termina premiando a quienes incorporan mano de obra al menor costo posible, siempre por encima del salario mínimo. Cuesta sostener que ese sea el camino hacia un desarrollo basado en empleo de calidad.
Todo ello configura una política que parece favorecer a determinados grupos económicos más que reconstruir el tejido productivo del país. Y quizá la mejor muestra de esa lógica sea el nombre escogido para presentarla: “Plan de Reconstrucción Nacional”. Un título grandilocuente que busca envolver la medida en una épica refundacional, aunque los resultados no respalden semejante ambición.
La metáfora es inevitable: es como amputar la pierna de un paciente sano y llamar al procedimiento “Plan de Salud Eterna”. Cambiar el nombre de una intervención no altera su naturaleza.
Como toda política pública, el plan puede contener aspectos debatibles e incluso algunos elementos positivos. Pero, en lo esencial, parece descansar más sobre una narrativa ideológica que sobre evidencia empírica. Y, por alguna razón inentendible, muy pocos parecen dispuestos a señalar esa contradicción y guardan un vergonzoso silencio.
Atte.
Un comentario muy pertinente si hubiese sido después de la ovación en Enade.
Hoy sólo parece parte de una campaña para cuestionar el dictamen sobre Trinidad Steinert.
Ni más ni menos.
Argentina se puede comer a Chile… pero primero tendría que terminar de digerir sus defaults.
Hablar de “que nos come Argentina” suena raro cuando en los últimos 30 años Argentina ha pasado por defaults soberanos en 2001, 2014 y 2020.
Liderazgo tecnológico exige inversión, infraestructura y visión de largo plazo; pero también estabilidad macro, acceso a capital y confianza institucional. Sin eso, el data center se transforma en call center del FMI.
"¿Qué se han imaginado"?: Bencinas no vuelven al precio antes de la guerra
"Resulta que las bencinas no están volviendo al precio anterior de la guerra, pese a que el precio internacional del petróleo sí volvió".
Hab ein wenig die Befürchtung, sollte Belgien die USA aus dem Turnier werfen, dass Trump dann Deutschland mit Sanktionen bestraft, weil er zu dämlich ist, die Flaggen auseinanderzuhalten.
Depuis hier on a énormément d'Américains sous nos tweets et voilà ce que j'ai pu constater en 24 heures :
- Certains nous traitent de peureux parce qu'apparemment on aurait peur d'affronter leur équipe au complet (la folie), alors qu'on veut juste que les règles relatives aux suspensions et aux cartons rouges soient appliquées équitablement à tout le monde.
- D'autres nous voient comme une espèce de sous-français parce qu'on parle français et qu'on n'a pas notre propre langue, alors qu'eux-mêmes parlent anglais (?), une langue qui, il me semble, vient d'Angleterre.
On n'a pas le droit de perdre contre eux la team, vraiment pas.
🔴AHORA Mega Investiga | La exjefa de gabinete del exdiputado UDI Juan Manuel Fuenzalida declaró ante Fiscalía que el parlamentario le exigía devolver en efectivo parte de su sueldo, pagado con asignaciones parlamentarias. Además, aseguró que el día del allanamiento por el caso Lavín ordenó a su equipo tirar los celulares a la taza del baño. @meganoticiascl
Madame Celeste Amarilla,
Vous êtes une femme méprisable et indigne de sa fonction.
Vous ne représentez pas le Paraguay, ce pays qui a transpiré la passion et l’honneur tout au long de la compétition. Par votre inconscience et votre racisme décomplexé, le monde entier a déjà oublié le parcours et l’effort historique que vos joueurs ont réalisés durant cette coupe du monde pour laisser place à une dame incompétente donnant la pire image possible de son pays.
Je ne laisserai jamais aux gens comme elle, la liberté de laisser propager leur haine et leur racisme à travers le monde.