Hay médicos increíbles y que no tienen cuentas grandes de redes sociales.
Hay médicos buenisimos que no saben editar un reel, no tienen tiempo para publicar, no les gusta exponerse, trabajan en hospitales saturados, priorizan consulta, investigación, vida personal, etc.
Un buen médico no necesariamente es un buen divulgador y viceversa.
En mi opinión, el número de followers no debería ser importante para decidirte por un médico.
Ser médico en 1990:
- Tener 3 especialidades
- Tener 5 consultorios
- Comprar 3 casas
- Saber de filosofia
- Ser respetado por salvar vidas.
Ser médico en 2026: